Encuentros de Sociología Ordinaria#10

Si el mundo se pone grosero, seamos ordinarias

Estamos de aniversario. Y qué mejor manera de celebrarlo que seguir apostando por construir un espacio abierto y diverso en términos disciplinares, generacionales y vitales en el que compartir quehaceres, sinsabores y deseos en torno a todas esas cosas banales y comunes, a lo tildado de arrabalero y vulgar, y a los ordenamientos sociales que en esa jerarquización se traman. 

En esta ocasión, nos encontraremos en fin de semana, los días 28 y 29 de mayo en el Museo Reina Sofía (dentro de las actividades del ZIT03 “Materia Política”). Pero no todo son estrenos. Reciclamos como tema una frase que nos acompañó en nuestros inicios: “Si el mundo se pone grosero, seamos ordinarias”, porque el mundo desde luego lo está y porque parece buen momento para volver a repensar qué es eso de lo ordinario y cuáles son sus sentidos (en todas sus acepciones) aquí y ahora, tras diez años de andadura.

Como en otras ocasiones, con esta idea de fondo, os compartimos algunas preguntas  y preocupaciones que nos asaltan en torno a la grosería y si despliegue ordinario por si pueden servir de inspiración:

Lo ordinario, lo grosero y lo grotesco como elementos cotidianos. ¿Cómo y desde dónde definir lo ordinario hoy? ¿Qué señalamos como grosero o grotesco y qué, aún siéndolo, se escapa de esta etiqueta? ¿Qué implicaciones e imposiciones ordinarias tiene la grosería de este tiempo? ¿Qué economía de los afectos articula lo grosero y lo grotesco? 

Banalidades del mal y otras formas de violencia ordinaria. Agresiones y señalamientos en calles, casas, redes sociales o tribunas; avergonzamientos, sinvergonzonerías, troleos o chistes de cuñao en la sobremesa del domingo; e incluso apropiaciones ramplonas del mal ajeno en discursos académicos o artísticos: diferentes formas de atención o desatención que terminan generando daño. ¿Cómo se despliega el poder de lo grosero en lo cotidiano? ¿Cómo participamos de ese despliegue?

Vulnerabilidades ordinarias y formas de afrontarlas colectivamente. ¿Cómo articular respuestas colectivas ante la grosería que nos pone en la diana? ¿Puede ser la grosería una herramienta de contestación cotidiana? ¿Y lo grotesco un modo de reivindicación? Buscamos ejemplos esperanzadores, formas imaginativas de contestación y apoyo colectivo y comunitario frente a lo grosero. También performances irónicas, militancias mamarrachas o memes políticos como modos imaginativos y groseros de resistencia que nos sirvan de inspiración.   

Metodologías groseras. Nuestros modos de hacer y pensar tampoco son ajenos a los circuitos de lo grosero, lo grotesco y lo ordinario: qué merece atención y qué no, qué catalogamos como saber legítimo, qué “rancionalidad” nos parapeta, cómo escuchamos (o dejamos de hacerlo) en nuestras prácticas de investigación, artísticas, militantes o de intervención social. Nos interesa reflexionar sobre modos de sentipensar comprometidos, innovaciones para metodologías menos groseras con el mundo y las posibilidades de la grosería en entornos académicos. 

En cualquier caso, y como siempre, podéis plantearnos otras propuestas que cumplan nuestro lema de “aprendiendo de lo banal, lo frívolo y lo superficial” y sus implicaciones ordinarias.

Envío de propuestas

Serán bienvenidas todo tipo de intervenciones (sociológicas, antropológicas, filológicas, textuales, históricas, políticas, activistas, artísticas, ficcionales, vitales, etc.) y formatos (textuales, visuales, sonoros) siempre y cuando las cuestiones prácticas de intendencia lo permitan. Las propuestas incluirán, junto a la información de contacto y afiliación-ubicación de los/as firmantes, un título y un resumen de no más de 500 palabras. Las propuestas individuales seleccionadas se agruparán en mesas temáticas o en las sesiones específicas de “café con poster”. También pueden enviarse propuestas de talleres o paneles colectivos.

Calendario

  • Hasta el 29 de abril: recepción de propuestas (enlace a formulario)
  • 6 de mayo: comunicación de aceptación.
  • Hasta el 13 de mayo: confirmación de asistencia de las propuestas seleccionadas.
  • 17 de mayo: publicación del calendario de sesiones.

Os recordamos que los Encuentros de Ordinaria son una actividad abierta y gratuita, sin necesidad de inscripción y con el único límite del aforo. Para cualquier aclaración adicional podéis contactar con nosotras por correo electrónico (ordinaria@ucm.es)

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Encuentros de Sociología Ordinaria #9 // Contacto Con-tacto

Querida comunidad ordinaria…

Con cierto retraso y algunas adaptaciones, os queremos invitar al noveno encuentro de Sociología Ordinaria que tendrá lugar el día 16 de junio de 2021 en Medialab-Prado (aforo limitado por COVID19) y, simultáneamente, en streaming: podéis utilizar estos enlaces para seguir la sesión de la mañana y la sesión de la tarde.

A diferencia de otros años, no hemos lanzado un CFP. Las incertidumbres que atraviesan el proyecto de Medialab-Prado que nos acoge desde hace 9 años y las cositas de este año raro nos hicieron ser cautas. Finalmente ha sido posible plantear el encuentro para el 16 de junio.

¿Qué os proponemos? Nos hemos puesto en contacto con algunas personas que andaban trabajando asuntos relacionados con las nociones de contacto y tacto para preparar un programa de presentaciones y propuestas sobre estos temas, con la idea de que nos sirvan de acicate para el debate colectivo, la reflexión en común y la conversa.

El desafío que os proponemos es pensar en el tacto y el contacto en sus múltiples dimensiones, conexiones, fricciones y posibilidades. El tacto es lo que nos permite atender, percibir, registrar y reaccionar a las texturas, la temperatura, la presión, la dureza y la blandura, la aspereza y la suavidad, la sequedad y la humedad. Al mismo tiempo el tacto como acción y experiencia nos da forma y nos deja huella, modifica la textura de nuestros cuerpos: de las rozaduras, las marcas y cicatrices, a los callos y lo que se nos ha hecho callo. 

El contacto y el tacto remiten al acceso a otros cuerpos, a las cosas, a los espacios, y a cómo gestionamos esa accesibilidad también, atravesada por jerarquías y asimetrías de acceso, proximidad y contacto. Con quién queremos tener contacto, con quiénes lo evitamos. Cómo y con quiénes actuamos con tacto, y con quiénes y en qué situaciones nos dispensamos de tenerlo. Cómo nos duele lo que nos toca, y cómo también nos hace daño la falta de tacto y de contacto, lo que no nos toca, ni nos atañe.

Nos apetece también recuperar el tacto como forma de habitar el mundo y producir sentido (significado, orientación de la acción y sensibilidad). Frente al imperialismo de lo visual y lo auditivo (o más bien lo oral, pues pesa más decir que escuchar) el tacto nos abre a otras posibilidades. Por una parte, al tensar nuestros modos de hacer en interacción y poner el acento en la necesidad, pero también en las dificultades, malestares y alegrías de estar en contacto con lo próximo o lo ajeno. Por otra, al desafiar nuestras formas de hablar del mundo, planteando interesantes cuestiones epistemológicas, metodológicas y prácticas para una investigación con tacto y en contacto que no desatiende los roces, asperezas, tensiones y desasosiegos que entraña hablar de/por/con otras.

Ordinaria #9 os invita a que entremos en contacto para pensar, hablar y debatir sobre un tema ya de por sí central para un acercamiento ordinario responsable y con tacto, pero quizá más significativo si cabe en una época marcada por esa mal llamada “distancia social”.

Enlace a PROGRAMA DE ACTIVIDADES




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El lenguaje del coronavirus: un glosario colaborativo

Hace unas semanas, Elena Casado y yo participamos en “Las Crisis que Vienen. Biopolíticas de la Pandemia y Nuevos Horizontes de Contrapoder”, un curso organizado por la Fundación de los Comunes que pretende analizar críticamente el abordaje de la pandemia de COVID-19 y explorar las posibilidades de reflexión y de acción colectiva que se abren alrededor del coronavirus. Nuestra sesión, que se tituló “El coronavirus y sus metáforas: horizontes para la lucha de frases”, quiso acercarse a las dimensiones sociolingüísticas de la pandemia. El lenguaje de la pandemia, escribíamos en la presentación del curso, estaría generando determinados modos de construir la realidad alrededor del coronavirus y la forma en la que lo politizamos. Se planteaban así diferentes preguntas. ¿Qué nuevos términos y conceptos han acompañado a la pandemia del COVID-19? ¿Qué clase de metáforas estamos empleando para comprender lo que nos pasa? ¿Qué implicaciones podemos detectar en el habla social sobre la pandemia —qué se nos hace visible y qué resulta invisibilizado—?  ¿Qué espacio queda para una imaginación lingüística —y una política— alternativa?

Cuando, meses atrás, propusimos la sesión para el curso, en nuestras cabezas bullían posibilidades para responder a esas preguntas: evidenciar las metáforas bélicas y policiales que se han venido utilizando; desentrañar los significados implícitos en los nuevos términos que hemos incorporado; desmontar la estructura gramatical y semántica de los discursos epidemiológicos, políticos y sociales que han sido prevalentes en la gestión de la pandemia. El lenguaje y sus recovecos siempre nos ha fascinado a Elena y a mí, y pensábamos que nos iba a resultar sencillo montar la sesión.

Pero cuando empezamos a organizarla ya en serio, nuestra seguridad se tambaleó. ¿Dónde ir a recoger esos discursos y términos? ¿Qué fuentes podían servirnos – Twitter, la prensa, los comentarios en la cola de la frutería, las apariciones televisivas de Fernando Simón…? ¿Cómo delimitar? ¿Cómo seleccionar elementos discretos de un discurso que se ha hecho continuo, omnipresente, omniabarcante? Más aún: ¿En qué sentido nuestras propias experiencias de habla y escucha, nuestro mundo del lenguaje, podía hacerse representativo del universo lingüístico más amplio que nos envuelve a todas? ¿Con qué autoridad podíamos nosotras hablar del hablar? Nos invadió un cierto desánimo. Hasta que encontramos una solución.

Renunciando al papel de detectives del lenguaje, pensamos que sería más adecuado hacer de médiums – convocar, como en una sesión espiritista, otras inteligencias que nos orientaran, otras presencias que nos guiaran. Pensar colectivamente, además, resulta mucho más divertido. Así que organizamos una pequeña indagación colectiva, que hicimos circular entre amigas y asistentes al curso. En vez de ser nosotras quienes contáramos nuestra milonga, llamamos a la gente a reflexionar sobre sus propias vivencias lingüísticas de la pandemia.

La “encuesta” – si es que puede llamarse así a este pequeño glosario colaborativo en el que participaron solamente 41 personas, y además de entornos bien delimitados (la universidad y Madrid, primariamente, aunque también colaboraron amigas de otras zonas del Estado español y de Latinoamérica) – se basó en cuatro preguntas que lanzamos de manera abierta la última semana de enero de 2021. A través de un cuestionario muy breve, preguntamos sobre las nuevas palabras que se han introducido en nuestro lenguaje durante el último año; sobre aquellas otras que han estado ausentes de los discursos sobre el coronavirus; sobre las posibles polémicas en torno al género gramatical del propio (o la propia) COVID-19; y sobre el lenguaje visual que habría generado la pandemia.

Se generó así un material muy sugerente y útil, que nos sirvió para organizar la sesión y que hemos creído interesante compartir también por aquí. Sugerente, en primer lugar, porque pensar la pandemia desde el lenguaje no solo nos permite reflexionar sobre los marcos discursivos hegemónicos en torno al coronavirus, sino que también plantea otras cuestiones sobre la relación más amplia entre lenguaje y sociedad. Las reflexiones que hacen las personas que colaboraron nos conducen a preguntas importantes sobre el propio lenguaje: ¿Quién decide sobre él? ¿Qué relación tiene con nuestra identidad, con el lugar donde vivimos, con las personas a las que nos dirigimos, con los contextos en los que lo usamos? ¿Cómo lo aprendemos? ¿Cómo incorporamos nuevas palabras, cómo las inventamos? ¿Cómo nos resistimos a él? Consultando las respuestas recibidas es difícil obviar que muchas discusiones lingüísticas “técnicas” (por ejemplo, cuál es el género de las palabras, qué ocurre con la concordancia gramatical entre términos o con la acronimización de determinados conceptos, si es mejor usar «pandemia» como sustantivo o «pandémico» como adjetivo…) están claramente ligadas con debates sociales y controversias políticas más amplias.

Y útil, en segundo lugar, porque nos parece que este glosario pandémico puede ser un recurso al que volver en el futuro. Pues, como todo lenguaje y todo habla, responde a su tiempo histórico: da testimonio ordinario de él y lo captura en un momento y un espacio determinados. Creemos que volver a consultar dentro de un tiempo este pequeño juego con las palabras, los silencios y las imágenes de la pandemia que nos atravesaban a principios de febrero de 2021 nos servirá para recordar (algo crucial en este tiempo de aceleración desmesurada, en el que ya hemos olvidado tantos términos que solamente hace unos meses ocupaban buena parte de nuestro vocabulario, como “balcones”, “abrazos”, “papel higiénico” o “supercontagiadores”). Pero también para juzgar los caminos que habremos tomado, o dejado de tomar.

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Beyoncé y la ignorancia blanca III: Black is King

La autora de este texto, como de los dos anteriores sobre Beyoncé y la ignorancia blanca es Elena Herrera Quintana.

El 31 de julio es la fecha que conmemora el día de la mujer africana, instituido en 1962 durante la Conferencia de Mujeres Africanas en Dar es-Salam, Tanzania, día en el que también se creó la Organización Panafricana de las Mujeres, tal y como cuentan en Afroféminas.

Esa fecha es en la que Beyoncé ha publicado este año su nuevo vídeo-álbum, Black Is King, basado en la historia de El Rey León. Se trata del acompañamiento visual de la banda sonora que la cantante creó para la película The Lion King: The Gift que Disney publicó en 2019. Ahora en 2020, también mediante la plataforma de Disney, ha publicado este vídeo álbum.

Me sorprendió que el telediario de La Sexta el 1 de agosto tildase el álbum de “banalización de la lucha racial en plena oleada de protestas del movimiento «Black Lives Matter” y así abriese la noticia. En una crónica de El País, además de señalar está banalización, se apunta a que la cinta celebra la cultura negra con mucha forma y poco fondo. ¿En serio?, no lo sé Rick, parece ignorancia blanca

En primer lugar, este álbum fue grabado el año pasado, y Beyoncé, por muy poderosa que nos parezca, no tiene una bola de cristal que pudiese informarle de los acontecimientos que iban a desatarse los meses previos a su publicación. Segundo, si cada vez que una artista afroamericana publica una obra que reivindique mediante formas estéticas sus raíces, su legado africano, las tradiciones de la diáspora o la belleza de la negritud, lo vamos a considerar una “banalización” de algo, en un clima de auge de la extrema derecha (si es que alguna vez se fue) y de los discursos abiertamente racistas: apaga y vámonos.

A continuación, un recorrido somero nos dará algunas claves que desmontan estas ideas recurrentes referidas al trabajo que Beyoncé (como ya se dijo de su mensaje feminista en la canción Flawless ft. Chimamanda Ngozi Adichie o en el vídeo álbum Lemonade) viene haciendo desde hace varios años.

Su post en Instagram para anunciar el lanzamiento de “Black is King” decía:

 “Con este álbum visual, quería presentar elementos de la historia negra y la tradición africana, con un toque moderno y un mensaje universal, y lo que realmente significa encontrar tu propia identidad y construir un legado”.

Añade: “Los acontecimientos de 2020 han hecho que la visión y el mensaje de la película sean aún más relevantes, ya que personas de todo el mundo se embarcan en un viaje histórico. Todos buscamos seguridad y luz”.

Unos días antes del lanzamiento, el 19 de junio de 2020, en medio de las protestas por la muerte de George Floyd, sacó una canción (“Black Parade”, desfile o caravana negra) para honrar la festividad del Juneteenth, una fecha celebrada por muchas personas afroamericanas que conmemora el día que se abolía la esclavitud en Texas, el último estado donde aún era legal, el 19 de junio de 1865.

La película está integrada por un conjunto de vídeos grabados en distintas partes del mundo, desde zonas urbanas a paisajes naturales de muchos países: Sudáfrica, Ghana, Nigeria, Estados Unidos, Inglaterra… mientras seguimos el viaje existencial de Simba para reclamar su trono como rey.

Dirá Beyoncé: “Los viajes de las familias negras a lo largo del tiempo [la diáspora africana] son honrados en una historia acerca del trascendental viaje de un joven rey a través de la traición, el amor y la identidad propia. Sus antepasados le ayudan hacia su destino, y, con las enseñanzas de su padre y la guía de su amor de infancia, alcanza las virtudes necesarias para reclamar su hogar y su trono”.

Como ya sucedió en Lemonade, los cameos de artistas y celebridades (también de su familia) de la diáspora africana son parte central en la cinta: Childish Gambino, Naomi Campbell, Pharrell Williams, Jay-Z, Kelly Rowland, Lupita Nyong’o, Kendrick Lamar, Jessie Reyez, Tierra Whaz o Nija… Pero en este caso Beyoncé ha colaborado también con artistas africanos. Aparecen colaboraciones con Yemi Alade, cantante afropop nigeriana, Shatta Wale, cantante y actor ghanés, el músico camerunés Salatiel, el cantante nigeriano Wizkid, la modelo sursudanesa-australiana Adut Akech y la también sursudanesa Aweng Chuol, las cantantes nigerianas Tiwa Savage y Mr Eazi, y las musicas sudafricanas Moonchild Sanelly y Busiswa, entre otras muchas colaboraciones musicales.

Adur Akech y Naomi Campbell
Yemi Alade

Este movimiento es valioso porque trae a la mesa internacional a creadores negros fuera de los Estados Unidos, que a menudo se presenta como el único exportador de talento negro, sin embargo, otras cosas están pasando en otras partes del mundo y en este ejercicio Beyoncé gira su mirada hacia el talento que se está creando en muchos países africanos, cambiando así la percepción sobre el continente, a menudo visto internacionalmente en una lógica eurocéntrica y colonial como productor de hambre y enfermedad en términos exclusivos.

En la codirección también aparecen diversidad de nombres: Kwasi Fordjour, de origen ghanés, es el codirector principal (también director creativo de Parkwood Entertainment, la empresa de Beyoncé), el ghano-holandés Emmanuel Adjei, o Ibra Ake, que ya trabajó con Childish Gambino y es uno de los creadores de la serie “Atlanta”, son solo algunos nombres del trabajo tras las imágenes.

En esta ocasión colabora con la poetisa afrodescendiente, Yrsa Daley-Ward, y de nuevo con los poemas de Warsan Shire, con la que ya colaboró en Lemonade. Podemos ver citas como la siguiente que inciden en la cuestión y la necesidad de la representación que tanto preocupa a Beyoncé:

“To live without reflection for so long will make you wonder if you really exist.”.
[Vivir sin reflejo durante tanto tiempo te hará preguntarte si realmente existes].

Los personajes del Rey León se encarnan en personajes de carne y hueso, por ejemplo, las hienas son una pandilla de motociclistas que confunden a Simba (en “Don’t Jealous Me” y “Danger”) y su periplo con Timón y Pumba se representa en una mansión lujosa (“Mood 4 ever”) con ecos del ajedrez de Alicia en el País de las Maravillas.

En la canción “Already”, con Shatta Watta y Major Lazer, vemos como ondea la bandera afroamericana con los colores de la bandera panafricana roja, negra y verde, creada por Marcus Garvey, el activista nacionalista negro y panafricanista de origen jamaicano fundador de la Asociación Universal de Desarrollo Negro y Liga de Comunidades Africanas en 1914, sus ideas son conocidas como “garveyismo”.

El ejercito que protege a Simba durante el vídeo álbum está formado íntegramente por mujeres, el SModa se hace eco de esta referencia destacada por The Africa Report especialmente en el preludio de la canción “My power”. Beyoncé rinde homenaje a las Amazonas de Dahomey, un ejército de mujeres de lo que hoy es la República de Benín que se encargaba de la defensa personal del rey y que lucharon contra la invasión francesa, la última superviviente murió en 1979.

El hilo conductor es la realeza y la excelencia negra, un recordatorio de que las vidas negras no empezaron con las cadenas de la esclavitud y que una vez fueron reinas y reyes. Sin embargo, de las críticas a “Black is King” esta es precisamente la que más incómoda resulta, pero no es la que abre los titulares de los medios (blancos) españoles.

A raíz de la publicación de la banda sonora de El Rey León, el escritor nigeriano Chinua Achebe decía:

“No veo que sea necesario que ninguna persona demuestre a otra que construyen catedrales o pirámides antes de tener derecho a la paz y la seguridad. Partiendo de eso, no creo que la gente negra deba inventar un gran pasado ficticio para justificar su existencia humana y dignidad hoy”.

Achebe se refiere a esa serie de mitos de realeza en torno a África que se revelan en los productos afroamericanos sobre África, como por ejemplo las películas de “Black Panther” o “El príncipe de Zamunda”. Otras críticas apelan a la simplificación de la variedad de culturas africanas en un proceso que denominan Wakandification, en relación al Reino de Wakanda de la película “Black Panther”.

Como dicen Boluwatife Akinro y Joshua Segun-Lean aquí:

“Se ha observado durante mucho tiempo que las relaciones de poder distorsionan las representaciones europeas de África, pero también es el caso de que tales distorsiones aparezcan en las obras intelectuales de la diáspora negra contemporánea”. Pensar además que el reconocimiento extranjero de la excelencia africana es un intento de poner África en el panorama internacional, como he sugerido más arriba, puede ser sintomático de la incorporación de un relato hegemónico colonial en el que África necesita de la asistencia extranjera para presentarse al mundo.

Estas son las problemáticas que plantea “Black is King” en torno a los relatos que se efectúan sobre África en los medios afroamericanos, aunque desde luego Beyoncé se ha rodeado de diferentes creativos y creativas de muchas partes de África y ha incluido una variedad de referencias culturales, religiosas y artísticas, se puede entender que una parte de la audiencia africana y de la diáspora quiera plantear está cuestión de la representación o la apropiación de las culturas africanas por parte de una estrella afroamericana.

La activista y periodista Tineka Smith se pregunta si deberíamos castigar o aceptar la fascinación de Beyoncé por una cultura ancestral que, como a ella y otras personas afrodescendientes en la diáspora, le fue robada y es del todo misteriosa, en este sentido tiene algo de mítica. Smith afirma: “Hay cosas mucho más apremiantes por las que enfadarse que una afroamericana que usa su plataforma para cuestionar, explorar e interpretar artísticamente una forma de llenar el vacío en su identidad”.

Una amiga me comentó que la película ha causado un amplio revuelo en Brasil a raíz de que la historiadora Lilia Moritz Schwarcz publicase un artículo el 3 de agosto en el que critica la cinta. Recordando que la fábula de El Rey León es la versión de Disney del Hamlet de Shakespeare, señala que Beyoncé recurre a imágenes estereotipadas y crea un África caricaturizada y perdida en el tiempo de las sabanas. En cierta forma Schwarcz también apunta a aquello de la banalización cuando dice: “La diva del pop necesita entender que la lucha antirracista no trata solo de pompa, artificio de Hollywood, brillo y cristal”.

Debido al revuelo que ocasionaron sus palabras, al día siguiente de sacar el artículo publicó un post en su Instagram en el que matizaba y pedía disculpas, reconocía que le había gustado “Black is King” pero que se había permitido la licencia de criticar algunas cuestiones, y matizaba que el título del artículo (“El film de Beyoncé erra al glamurizar la negritud con estampado de leopardo”) habría podido dar lugar a malentendidos sobre su posición crítica. Posteriormente volvió a publicar otro post de disculpa en el que como mujer blanca reconocía que la que había errado era ella, al no haber contrastado su opinión con colectivos antirracistas y de feminismo negro, así mismo denunciaba al medio (Folha de S. Paulo) por haberse inventado el título y subtitulo de su artículo. 

Para Carla Akotirene en un artículo para Vogue, la descalificación de Schwarcz tiene que ver con el autoritarismo académico blanco para arbitrar y sentenciar bajo qué condiciones las mujeres negras deben llevar a cabo su trabajo artístico.

Otra de las respuestas al artículo de Moritz Schwarcz vino de la mano del profesor Thiago Amparo, en el que apuntaba a que la fábula de Beyoncé es una película afrofuturista (1) en la que ha contado con la colaboración de distintas/os profesionales africanos, combinando referencias de música y danza para componer una visión estética afro diaspórica y afrofuturista. Añade que al colocar la narrativa en el personaje de Nala rompe con la centralidad de la narrativa masculina y apunta a la intersección raza-género. Confirma que el concepto de realeza en Black is King es una de las críticas más válidas y se pregunta: “¿Queremos un afrofuturismo centrado en figuras de la realeza precolonial o debemos imaginar un futuro completamente decolonial?”.

Y en este sentido la afrofeminista Judicaelle Irakoze en un artículo para Essence señalaba el peligro de glorificar los reinos africanos antes del periodo colonial, pues no eran tampoco exactamente el paraíso, se pregunta: “¿Estamos diciendo que nuestros antepasados ​​no deberían haber sido esclavizados porque eran reyes y reinas y no simplemente porque eran humanos?”.

Pero claro, la ignorancia blanca activa, especialmente la española, ni se molesta en prestar atención a estos debates en cuanto a las representaciones de África en la diáspora, la inclusión de elementos exótizantes en dichas representaciones, o por el contrario, la construcción de una narrativa ficticia afrofuturista y afrocéntrica que trata de imaginar pasados y futuros posibles, a caballo entre la realidad y el mito. La ignorancia blanca, que no ve nada más allá que no sea ella misma, se limita a los lugares comunes: un poco de banalización allí, algo de superficialidad pop aquí, demasiada estética… las críticas ortodoxas de la izquierda blanca europea a los productos pop. Pero, como he intentado demostrar, de nuevo una vez más el trabajo de Beyoncé, nos guste o no, se ha sumado a y ha reavivado una conversación que las personas africanas y afrodescendientes de todo el mundo llevan tiempo teniendo y solo una mentalidad tozuda, soberbiamente blanca, puede sostener que “Black is King” es sólo una muestra de la banalización de la lucha racial.


(1) Según Wikipedia Inglés: “El afrofuturismo es una estética cultural, filosofía de la ciencia y filosofía de la historia que explora la intersección en desarrollo de la cultura de la diáspora africana con la tecnología”. Es definido por la escritora Ytasha L. Womack como “la intersección entre cultura negra, tecnología, liberación e imaginación, con una pizca de misticismo también. […] Es una forma de unir el futuro con el pasado y, en esencia, de ayudar a reinventar la experiencia de las personas de color”. El término aparece al principio de la década de los noventa, aunque dentro del género se pueden incluir una serie de productos culturales previos y diversos (relatos del sociólogo W.E.B. Du Bois como “La princesa de hierro”, las obras de la escritora Octavia Butler o Samuel R. Delany, el jazzista Sun Ra etc…), actualmente podríamos hablar del trabajo de Erykah Badu, Janelle Monáe, o del dúo hip-hop Oshun. Se puede conocer más en este enlace y en este

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#8 Encuentros de Sociología Ordinaria: Programa de actividades

Octavos Encuentros de Sociología Ordinaria
Juntas y revueltas: redes, alianzas y sostenes (en tiempos de COVID19)

 

Ya está disponible el programa del 8º Encuentro de Sociología Ordinaria que tendrá lugar los días 20 y 21 de Mayo (Plataforma Online de Medialab-Prado, Madrid). Desde él puedes acceder al programa de actividades con los horarios.

En unos días también estarán disponibles los resúmenes de las propuestas aceptadas y, tras los encuentros, se incluirán también los vínculos a los vídeos de las distintas intervenciones.

Para asistir al encuentro, puedes utilizar este enlace. Medialab-Prado nos ha habilitado esta sala de Zoom donde se sucederán todas las actividades del encuentro en los horarios del programa. Recuerda que si no lo has usado antes, para utilizar Zoom y que funcione el enlace a la sala tienes que descargar la aplicación de cliente disponible en este enlace en tu equipo.

Como en ediciones anteriores, la asistencia es libre y gratuita (sin inscripción previa y hasta completar el aforo de 100 participantes que nos permite la plataforma [en paralelo emitiremos los encuentros en el canal de YouTube de Medialab-Prado, aquí sin límite de aforo, para asegurar que todo el mundo pueda disfrutar del encuentro])

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#8 Encuentros de Sociología Ordinaria 2020 (CFP)

Encuentros de Sociología Ordinaria #8.
Juntas y revueltas: Redes, alianzas y sostenes (en tiempos del Covid 19)

Se hace raro escribir un CFP (“llamada para papeles”, como dice un ordinario fundador) cuando se multiplican las cancelaciones y la vida parece quedar un poco en suspenso (o un mucho, según se miren desventajas y privilegios). Primera oración y dos paréntesis. Así estamos: en paréntesis pero con ganas. Por eso hemos decidido tirar para adelante y convocar los octavos encuentros de Sociología Ordinaria para los días 20 y 21 de mayo. Si el ambiente nos es propicio nos volveremos a juntar en Medialab-Prado (Madrid). Y si no…, pues los puentes cuando lleguen; ya veremos si retrasamos o si aprovechar para experimentar con otros formatos. Pero nos gusta pensar en qué nos contaríamos si nos encontráramos y abrir la posibilidad de que suceda de un modo u otro. Al fin y al cabo, el año pasado nuestro lema fue “lo hacemos y ya vemos” y la cosa no fue mal.

Hace unas semanas, cuando empezamos a esbozar este texto escribíamos “os invitamos, como siempre, a que compartamos aprendizajes, debates y dudas en torno a esas cosas que de ordinario nos ocupan y preocupan”. Y para presentar el tema-pretexto anual añadíamos: “Vivimos tiempos en los que ante lo grosero que se nos está poniendo el mundo parece más importante aún apostar por tramar alianzas, urdir apoyos, tejer asociaciones, hilvanar pactos, enredarnos, sostenernos. No se trata de un gesto, las alianzas se hacen precisas en tiempos revueltos”. En ese momento teníamos muy presente el desafío que nos planteó Mariluz Esteban en la presentación de su último libro en Madrid hablando de cuidados: no estamos siendo suficientemente capaces de reconectar saberes teóricos y prácticos y hacer traducciones concretas en reivindicaciones colectivas potentes que mejoren las vidas de las gentes.

Hoy, con la que está cayendo y por caer, todo esto nos parece aún más relevante. Por eso os proponemos pensar juntas y revueltas sobre cómo tejer redes, alianzas y sostenes que permitan hacer y decir, estar y vivir, sentir y contar, imaginar y erradicar, desear, defender y posibilitar. Así de amplio y así de simple.

En esta edición particularmente os animamos a hacer propuestas colectivas, por aquello del hacer y el decir. Y porque quizá en estos momentos de “distancia social” apetezca de partida compartir un proyecto ordinario entre pantallas conectadas, como otro modo de subrayar que lo que se requiere es distancia física y modos de mantener e incrementar la cercanía social. Y a título orientativo os sugerimos algunas líneas temáticas:

* Sostenes de andar por casa (Cuidados, redes, vivires): Experiencias de encuentros cuidadosos y sorprendentes, construidos desde el barrio, el pueblo, la vecindad o la conexión mediada que nos enseñan que las alianzas son fundamentales en nuestras culturas, populares y obreras que nos recordaría Williams. Desde experiencias de cuidados a grupos de afectadxs, desde prácticas mínimas que colaboran del sostén de la vida en común a acciones colectivas que consiguen articular lo que más nos importa.

* Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio (Articulaciones y alianzas): Tensiones y potencialidades de las “alianzas monstruosas” o las siestas “con el enemigo”. Complicidades cargadas por el diablo, con éxito o de puro fracaso.

* Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo (Ecologías de saberes): Prácticas y experiencias innovadoras o significativas en relación con la construcción y defensa de lo común. Tensiones, conflictos y formas de abordaje. Hackeos más o menos modestos en instituciones o entidades más o menos tozudas. Nuevas formas de escucha y aprendizaje, innovaciones metodológicas para un mejor atendernos y experiencias de investigación cuidadosas.

[Los puentes van llegando o al menos se ven venir…así que hemos pensado que sin dejar de desear -y por tanto de dejar un resquicio- el encuentro copresente en Medialab-Prado, nos ponemos a pensar en la posibilidad de un encuentro online.

No podremos tener un programa tan extenso como los de otros años por razones técnicas, pero estamos seguros de que las herramientas que vamos probando estas semanas para la docencia, nos permitirán encontrarnos a escuchar, aprender y debatir juntas. Esperamos entendáis que si llegan muchos resúmenes, tengamos que seleccionar el número y formatos que sean viables a distancia.

Os animamos a que nos enviéis vuestras propuestas pensando ya en la posibilidad de presentarlas a distancia o recogerlas en vídeo de modo que los ratos de encuentro los dediquemos a conversarlas. En cualquier caso, nosotras nos ponemos a darle vuelta a los modos y formas, vuestra tarea es enviarnos un resumen de lo que queráis contarnos. El día 30 de abril, junto con las aceptaciones, os contamos qué se nos ha ocurrido y cómo hacer. Ojalá os contemos que nos vemos como siempre en Medialab-Prado.

Eso sí…LLAMADA POR AYUDA (CFH)…si en esta bonita comunidad ordinaria nuestra hay quienes sepan de reuniones online ordinarias (abiertas y gratis), herramientas de acortamiento de las distancias y encuentros en la nube en general, y se ven con tiempo para echarnos mano -y un poco de cabeza-, solo tienen que decir.]

Envío de propuestas.

Serán bienvenidas todo tipo de intervenciones (sociológicas, antropológicas, filológicas, textuales, históricas, políticas, activistas, artísticas, ficcionales, vitales, etc.) y formatos (textuales, visuales, sonoros) siempre que las cuestiones prácticas de intendencia lo permitan. Las propuestas incluirán, junto a la información de contacto y afiliación-ubicación de los/as firmantes, un título y un resumen de no más de 500 palabras. Las propuestas individuales seleccionadas se agruparán en mesas temáticas o en las sesiones específicas de “café con poster”. También pueden enviarse propuestas de talleres o paneles colectivos.

Calendario:

Hasta el 22 de abril: recepción de propuestas (enlace a formulario)

30 de abril: comunicación de aceptación e instrucciones.

Como siempre, los Encuentros de Ordinaria son una actividad abierta y gratuita, sin necesidad de inscripción y con el único límite del aforo.

Para cualquier aclaración adicional podéis contactar con nosotras por correo electrónico (sociologiaordinaria@gmail.com) o bien dejarnos un comentario aquí

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Call For Papers Shame, Shaming and Online Image Sharing

Special Issue on Shame, Shaming, and Online Image Sharing to be published by First Monday.

Editors: Gaby David, Université Sorbonne Nouvelle, Paris 3 and Amparo Lasen, Universidad Complutense of Madrid.

We are preparing a special issue for the open-access journal First Monday on the topic of shame and shaming around the practices of sharing images online.

Vernacular mobile images are the visual intersection of everyday life and popular culture, taken, viewed on and/or shared from mobile devices. They are the building blocks of our visual co-construction of reality. But, what can the experiences of shame and shaming related to practices of sharing more or less intimate vernacular mobile images indicate about our digitally connected societies and about contemporary subjectivities?

Shame is an ordinary affect, a key emotion regarding sociability and social orderings, as it is elicited by the fear of disconnection from our actual social bonds or the ones we aspire to be part of. It is a mode of affecting and being affected that shapes and mobilises ordinary experiences and relationships, and it is narrowly linked to social orderings and social structuration and exclusion processes. Shame points to how norms are fixed, maintained and challenged, to what is appropriate and what is not, who is appropriate and who isn’t. Shaming others, a common online practice is also a way of reinforcing these same social orderings and senses.

In this issue, we would like to explore how shame, shaming, and embarrassment are involved in the production of disquiets, vulnerabilities and exclusions in mediated intimacies and gender choreographies sustained and deployed through the convergence of camera phones, social networks, and mobile apps. Contemporary online visual practices are haunted by shame. As our mobile visual performances and exposure make us run the risk of becoming inappropriate and make our becoming risky when we are already deemed as inappropriate.

We aim at analysing concepts such as visibility, public and private, the digital modulation of presence and of intimacy, shame and share, and its relations to normativity, surveillance, and sousveillance. In times of data mining and Artificial Intelligence, reflections on the epistemology of coupled values such as ‘sharing and shaming’ must be on the research agenda. An awareness and analysis of the sharing-shaming duo surely contribute to the understanding of digital practices and habits. In theoretical, methodological and ethical approaches, this special issue does not seek to describe the benefits, motivations and/or risks on why banal everyday life mobile vernacular images should remain private and/or public but interrogate both the situations behind these vernacular mobile imagery sharing when shame is elicited, as well as when individual or collective shaming initiatives arise in response to such images.

Personal and/or collective decisions to share private content or be ashamed of doing so, have multiple and complex and interrelated correlations. We encourage contributions from diverse fields that may include (but are not limited to) visual sociology, digital ethnography, fine art, gender studies, internet studies, mobile studies, cultural studies, pop culture, and game/play studies.

También estamos pensando en editar un número especial en español sobre esta misma temática, para una revista académica española o latinoamericana, si estáis interesadas/os, por favor poneos en contacto con nosotras. Este CFP está relacionado con nuestro proyecto de investigación Los circuitos de la vergüenza. Sociabilidad y vulnerabilidad en las relaciones de intimidad (VERSOC), así que si estáis trabajando sobre estos temas (aunque no necesariamente en relación con las prácticas digitales de compartir imágenes y otros contenidos online) también nos interesaría mucho saber de vosotras/os.

Keywords: digital images, share, shame, shaming, ethics.

Topics of interest may include, but are not limited to, the following:

● Share and shame: Theories, concepts, and methods

● Histories of particular Internet shame-share stories

● Analysis of the implications of shame share histories for international and global discussions of Internet histories, forms, and futures.

● Case studies of shame, sharing and online visual practices

● Co-evolution of sharing, shaming and Internet technology

● Gender performances and choreographies related to shame and online shaming

● Race, shame and online shaming

● Mediated sexualities

● Historiographies of cyber shame, cyberslutting, online bullying, racism, sexism.

● Mobile Internet, mobile apps, share and shame

● Digital cultures, memes, humour, and irony

● Shame, values and online social imaginaries

● Internet celebrity, shame, and share

● Shamelessness

● Porn, share, and shame

References

Ahmed, S. (2004). The Cultural Politics of Emotion. Edinburgh University Press. (Ch. 5).

Belk, R. (2010). Sharing. Journal of Consumer Research, Vol. 36, No. 5, pp. 715-734 Published by: Oxford University Press Stable.

John, N. (2102). Sharing and Web 2.0: The emergence of a keyword, New Media & Society 15(2), 167-182,

Lasén, A. (2004). Affective technologies: emotions and mobile phones. Receiver, Vol. 11.

Martin, C., & von Pape, T. (2012) (Eds.). Images in mobile communication: New content, new uses, new perspectives. Wiesbaden: VS-Verl.

Probyn, E. (2005) Blush. Faces of Shame. Minneapolis, University of Minnesota Press.

Scheff, T. (2014) The ubiquity of hidden shame in Modernity. CulturalSociology, vol. 8(2), 129-141.

Stewart, K. (2007) Ordinary Affects. Duke University Press.

If you are interested in contributing to this special issue, please send an abstract (300 words) by 4 March 2020. Abstracts should be sent to one of the two editors, Amparo Lasen (alasen@ucm.es) Gaby David (championnet4@yahoo.fr). Please, do contact us if you have any inquiries or need further information.

Invitations to a possible contribution will be sent by 15 March 2020

Full final papers deadline 1 September 2020

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Beyoncé y la ignorancia blanca II: HOMECOMING

La autora de este texto es Elena Herrera Quintana que realiza su tesis doctoral sobre la recepción de Beyoncé en la intersección raza, género y clase.

Este post continúa lo expuesto en la entrada del 4 de febrero sobre Beyoncé y la ignoracia blanca. El pasado viernes 19 de abril, Netflix estrenó el documental escrito, dirigido y producido por Beyoncé, “Homecoming”, en el que visionamos de cerca su famosa actuación como cabeza de cartel en el festival Coachella de 2018. Ella es la primera mujer afroamericana en ostentar este puesto, desde la fundación del festival en 1999, no es de extrañar, por tanto, que Beyoncé decida producir un documental de esta y no de otra actuación.

Para entender al completo la propuesta de Beyoncé, tanto en este documental como en otras de sus actuaciones, tenemos que hacer una serie de traducciones culturales y políticas de muchos de los elementos y símbolos de los que hace uso, que, desde un paradigma euroblanco y racista, no alcanzamos a entender e interpretar en toda su complejidad.

Momento durante la actuación en el Coachella 2018

El hilo conductor del documental es la celebración y la reivindicación de las llamadas HBCUs, literalmente “Historically black colleges and universities” [Colegios y universidades históricamente negras].

Este acrónimo hace referencia a aquellas instituciones de educación superior fundadas especialmente para la incorporación de la población afroamericana que, debido a las leyes segregacionistas formales e informales -que vinieron funcionando hasta su disolución formal en los años sesenta-, se veía privada del acceso a las instituciones educativas blancas, y por tanto, privada de una educación superior que además asegurase la formación de una élite política e intelectual afroamericana. En un sistema basado en la supremacía blanca, durante muchas décadas las HBCUs fueron la única opción para todas aquellas personas afroamericanas que aspirasen a obtener unos estudios superiores, que les asegurasen un mejor posicionamiento en el mercado laboral o el acceso a puestos desde los cuales potenciar cambios sociales profundos.

Por ejemplo, en la Shaw University de Carolina del Norte fue donde se fundó en 1960 el “Comité Coordinador de Estudiantes No Violentos” [Student Nonviolent Coordinating Committee, SNCC] una de las organizaciones más activas dentro del movimiento por los derechos civiles y del black power.

Ella Baker, fundadora del SNCC, durante un mitín en 1964

Siguiendo el mismo hilo, el título del documental, “Homecoming”, hace referencia a la tradición norteamericana de muchas escuelas y universidades de dar la bienvenida al alumnado al inicio del nuevo año académico, mediante fiestas, juegos deportivos o bailes.

Para que la audiencia no nos despistemos y entendamos en su profundidad porqué Beyoncé decide hacer este homenaje universitario a las HBCUs, también estético – con las referencias a las fraternidades y sororidades negras en la vestimenta, además de a la reina Nefertiti y al antiguo Egipto-, al final del documental añade:

“Muchas personas con conciencia cultural e intelectuales se han graduado en universidades

Al igual que en otras actuaciones desde 2014, en esta ocasión también podemos oír las palabras de Chimamanda Ngozi Adichie“Feminist: a person who believes in the social, political and economic equality of the sexes-. Así mismo, las palabras de Malcom X“The most disrepected person in America is the black woman”-.

Pero en esta ocasión, las imágenes de las dos actuaciones de Beyoncé -el festival se organizó durante dos viernes consecutivos en los que se repetían actuaciones- conforman el groso del documental, interrumpidas por imágenes de los ensayos, declaraciones de la propia cantante y citas de activistas, pensadores y pensadoras del feminismo negro y del movimiento por los derechos civiles, muchas de ellas graduadas en HBCUs, lo que consigue conectar su show, una vez más, con un legado cultural afroamericano mucho más amplio.

El documental se abre con una cita de la escritora y pensadora afroamericana Toni Morrison: “Si te dejas llevar por el viento, volarás alto”.

Prosigue con Alice Walker, aclamada feminista negra que formó parte de la Organización Nacional Feminista Negra [National Black Feminist Organization (NBFO)] fundada en 1973.
La cita: “Nuestras madres y abuelas… al son de una música aún no escrita”, de nuevo nos habla de la cuestión intergeneracional tan presente en el trabajo de Beyoncé y en el pensamiento afroamericano, así como del legado de abuelas, madres e hijas que forma parte intrínseca del pensamiento feminista negro estadounidense.

Alice Walker en
Chicago Humanities Festival  (2018)

En este sentido la feminista afroamericana Patricia Hill Collins apunta:
Saber que las mentes y los talentos de nuestras abuelas, madres y hermanas han sido reprimidas, estimula muchas contribuciones al creciente campo de los estudios sobre mujeres negras” (en “Black Feminist Thought”, 2000).

Del sociólogo e historiador afroamericano, W.E.B. Du Bois, figura clave del pensamiento afroamericano de principios del siglo XX, toma la cita: “La educación no debe simplemente enseñar trabajo, debe enseñar la vida”, subrayando la importancia de la educación también como experiencia vital.
Du Bois fue uno de los fundadores de la “Asociación Nacional por el Progreso de la Personas de Color” [National Association for the Advancement of Colored People (NAACP), todavía hoy en activo.

Otras de las citas, tomada de la activista Marian Wright Edelman: “No puedes ser aquello que no puedes ver”, subraya la importancia de la representación y la diversidad de referentes, un tema clave en el pensamiento afro, también en España tal y como señala la comunicadora afrofeminista Desireè Bela-Lobedde aquí y aquí

A lo largo de todo el show podemos oír extractos de entrevistas a la escritora Maya Angelou –de la que Netflix también sacó un documental “And Still I Rise”-, apuntando también en esta línea de la representación:

“Lo que realmente quiero hacer es ser un representante de mi raza… Tengo la oportunidad de demostrar lo amables que podemos ser”

Y por supuesto, no pueden faltar referencias a la artista Nina Simone, también en audios durante el show, muchos de ellos sacados de esta entrevista, y que están al inicio del documental, casi como una declaración de intenciones:

Nina Simone durante la entrevista citada

Creo que lo que me estas preguntando es porque insisto tanto en ensalzar todo lo que significa ser negro, ese poder negro… Por qué trato de que se identifiquen con la cultura negra. […] Primero, porque no tengo otra opción. A mi parecer, somos las criaturas más hermosas del mundo: la gente negra. Mi trabajo consiste, en cierto modo, en despertarles la curiosidad o incluso convencerlos, de una forma u otra, para que sean conscientes de quiénes son, de dónde vienen, de cuáles son sus intereses y su esencia, para sacarlo a relucir. Eso es lo que me empuja a empujarlos. Y pienso utilizar todos los medios que sean necesarios”

El trabajo de Beyoncé se viene rastreando desde hace años a la luz del pensamiento feminista negro norteamericano, para muestra, un dedal. Es evidente que su trabajo está conectado con una línea de creación y posicionamiento de referentes afro, y en los últimos años aprovecha su trabajo y su altavoz, para traer consigo un trasfondo cultural denostado e invisibilizado.

Su elenco durante el Coachella está casi íntegramente formado por una banda en directo de más de 200 personas negras, con especial preponderancia de músicas negras –algo común en su trabajo, recordemos a la guitarrista Bibi McGill– tanto en el baile como en la música. En su búsqueda de la representación de distintos cuerpos podemos ver bailarinas gordas (foto de la izquierda) en primer plano ejecutando los bailes y las coreografías al unísono con Beyoncé. En la foto de la derecha, momento sólo de guitarra de la guitarrista Ari O’Neal:

Así mismo, especial atención merece su interpretación del Lift Every Voice and Sing, a menudo conocido como el Himno Nacional Negro con más de un siglo de historia, escrito en el año 1900, y que forma parte del legado y la historia de la comunidad afroamericana.

Lógicamente todo esto no se consigue sin un alto control sobre el proceso creativo a todos los niveles, el trabajo grupal que este espectáculo requiere –así como la carrera de Beyoncé- es la antítesis de la idea del genio creativo solitario, si es que alguna vez existió. No nos engañemos, la música es fruto de la colectividad, y no únicamente del compositor –masculino- encerrado en sí mismo. En el documental Beyoncé afirma:

“Respeto las cosas que llevan trabajo. Respeto las cosas que se construyen desde los cimientos. Soy muy específica en cada detalle. Seleccioné personalmente a cada bailarín, cada luz, cada material de las escaleras, la altura de la pirámide, la forma de la pirámide. Cada tela se cosió a mano. Cada mínimo detalle tenía un propósito. […] ¿Cómo nos mostramos unidos, pero a la vez hacemos que destaquen todos esos distintos personajes? Teníamos tres estudios de sonido, uno para la banda, otro para el baile y otro para el personal creativo, y yo iba de uno a otro sin parar. Se necesita un gran equipo, se necesita mucha gente y creo que todos nos esforzamos hasta nuestros límites”.

Y este énfasis en lo colectivo también es una de las dimensiones de “Homecoming”, quizás en alusión a las críticas que sitúan a Beyoncé como el epitome del individualismo y el neoliberalismo, no es casualidad la cita que toma de la feminista y poeta negra Audre Lorde:

“Sin comunidad, no hay liberación”.

Lorde también es conocida por otra cita: “Las herramientas del amo nunca desmantelarán la casa del amo” y que tantas veces ha sido utilizada, por entre otras la feminista negra bell hooks, para criticar la propuesta de Beyoncé, aludiendo a que los medios y los canales del sistema capitalista y supremacista blanco no van a propiciar su propia destrucción. Sin embargo, no sé si este es el trabajo de una sola cantante pop.
Y quizás, en lo que Beyoncé esta es en la transformación de las narrativas hegemónicas y el posicionamiento mediático de los otros referentes dentro de la cultura de la música pop mainstream, así que, desde este punto de vista, no creo que lo venga haciendo tan estrepitosamente mal.

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#7 Encuentros Sociología Ordinaria 2019 (programa y resúmenes de propuestas)

Séptimos Encuentros de Sociología Ordinaria
Apropiaciones, expropiaciones, repapropiaciones y…vuelta a empezar

Ya está disponible el programa del 7º Encuentro de Sociología Ordinaria que tendrá lugar los días 21 y 22 de Mayo (Medialab-Prado, Madrid). Desde él puedes acceder ya a los resúmenes de las propuestas aceptadas y, tras los encuentros, se incluirán también los vínculos a los vídeos de las distintas intervenciones.

Como en ediciones anteriores, la asistencia es libre y gratuita (sin inscripción previa y hasta completar aforo)

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#7 Encuentros Sociología Ordinaria 2019 (CFP)

 

Apropiaciones, expropiaciones, reapropiaciones y… vuelta a empezar

21 y 22 de mayo de 2019. Medialab-Prado (Madrid)

Los séptimos Encuentros de Sociología Ordinaria ya están aquí y, como siempre, nos gustaría que os sumarais a nuestra apuesta por compartir, pensar y conversar en torno a todas esas cosas a las que prestamos poca atención, pese a constituir la red cotidiana en la que vamos tramando ordenamientos sociales.

Este año nos veremos los días 21 y 22 de mayo en el Auditorio del Medialab Prado de Madrid. En esta ocasión, el lema de nuestra llamada de propuestas es Apropiaciones, expropiaciones, reapropiaciones y… vuelta a empezar. Proponemos pensar acerca de las dinámicas de lo propio y lo ajeno o extraño, de las que nos enajenan y enojan o con las que nos agenciamos, para cuestionar desde ahí las relaciones de propiedad, lo privativo y la concepción de sujetos propietarios que se encuentran en el centro de esos términos. Y también de si podemos pensar y actuar nuestra relación con los demás, con la cultura, las materialidades, con el mundo, sin que medien relaciones de propiedad, sin vivirnos como sociedad de propietarios, reconociendo privilegios donde los hay, así como la producción social de daño y alienación que resultan de su reproducción acrítica.

¿Cómo se encaran, definen y negocian esas nociones y dinámicas? ¿Cómo se ejecutan, reproducen y/o resisten esas apropiaciones, expropiaciones y reapropiaciones en nuestros contextos y relaciones cotidianas? Proponemos tratar de cómo somos expropiadas, y de cómo nos reapropiamos o hacemos nuestro lo perdido y reencontrado, o lo que se nos niega, de las formas de adueñarse, de dueñidad, en términos de Rita Laura Segato, pero también de los modos de adaptación y resignificación a los que se refieren estos términos, de expropiaciones y apropiaciones indebidas y del reapropiarse de lo que se nos debe.

Con ese espíritu os invitamos a conversar sobre tres ejes fundamentales que pretenden dar cabida a tantas derivas y aterrizajes como se os ocurran:

  • Traducciones ordinarias, banales y cotidianas de los procesos de expropiación de los cuerpos, los saberes o los bienes comunes. Desde la expropiación como rasgo estructural del capitalismo colonial a la expropiación de la salud por parte del sistema médico, pasando por la expropiación de los cuerpos y deseos de mujeres, personas racializadas, etc. Nos gustaría pensar en colectivo las muchos dolores y exclusiones que se apoyan en estas expropiaciones, pero también los enroques cotidianos en los que se justifican quienes los practican.
  • Prácticas de reapropiación en el afrontamiento de lo cotidiano, esto es, estrategias, resquicios y hackeos para el sostenimiento de las vidas, tanto en sus expresiones más visiblemente materiales como en relación con líneas de fuga o butrones para la acción.
  • Tensiones ordinarias en los debates sobre apropiaciones, expropiaciones y reapropiaciones. O de qué se (nos) mueve, quién nos con-mueve y cómo y por qué nos re-mueven los debates sobre el sujeto del feminismo, los límites del humor, el pinkwashing o el tirón del swing o Rosalía. Pero también qué movilizamos quienes investigamos estos asuntos, por lo que nos gustaría mucho que nos compartiéramos lo que andamos haciendo en el ámbito de las metodologías (colaborativas, imaginativas, inspiradoras…) y, sobre todo, cómo nos las reapropiamos (o lo intentamos) para no reproducir expropiaciones.

En cualquier caso, y como siempre, también podéis plantearnos otras propuestas siempre que cumplan nuestro lema de “aprendiendo de lo banal, lo frívolo y lo superficial” y sus implicaciones ordinarias.

Envío de propuestas

Serán bienvenidas todo tipo de intervenciones (sociológicas, antropológicas, filológicas, textuales, históricas, políticas, activistas, artísticas, ficcionales, vitales, etc.) y formatos (textuales, visuales, sonoros) siempre que las cuestiones prácticas de intendencia lo permitan. Las propuestas incluirán, junto a la información de contacto y afiliación-ubicación de los/as firmantes, un título y un resumen de no más de 500 palabras. Las propuestas individuales seleccionadas se agruparán en mesas temáticas o en las sesiones específicas de “café con poster”. También pueden enviarse propuestas de talleres o paneles colectivos.

Calendario:

  • Hasta el 20 de marzo: recepción de propuestas (enlace a formulario)
  • 10 de abril: comunicación de aceptación.
  • Hasta el 17 de abril: confirmación de asistencia de las propuestas seleccionadas.
  • 30 de abril: publicación del calendario de sesiones.

Como siempre, los Encuentros de Ordinaria son una actividad abierta y gratuita, sin necesidad de inscripción y con el único límite del aforo. Para cualquier aclaración adicional podéis contactar con nosotras por correo electrónico (sociologiaordinaria@gmail.com) o bien dejarnos un comentario aquí

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