Encuentros Sociología Ordinaria 2018 (CFP) [CERRADO]

Ya están aquí los sextos Encuentros de Sociología Ordinaria que tendrán lugar los días 8 y 9 de mayo en Medialab-Prado (Madrid). Como otros años, os invitamos a compartir un par de días intensos. En esta ocasión, el lema del Call for Papers (o La Llamada) es “Lo hacemos y ya vemos”, en un guiño a uno de los fenómenos culturales recientes y en un pequeño homenaje afectivo al espíritu con el que nació Ordinaria y que merece la pena recordarnos constantemente para no acomodarnos de más. En aquel planteamiento inicial nos movía la vocación de romper los muros de lo académico, incorporando otras voces y experiencias, algo que no hemos conseguido más que de manera muy parcial y que nos gustaría potenciar. Nos gustaría contar con vuestra colaboración de partida para recibir propuestas que nos ayuden a hacerlo.
“Lo hacemos y ya vemos” puede ser un correctivo frente a inercias conservacionistas (de tradiciones, de posiciones, de normas…) y un eslogan con el que apostar explícitamente por la creatividad colectiva del aquí y el ahora. Con ese espíritu os invitamos a conversar sobre tres ejes fundamentales que pretenden dar cabida a tantas derivas y aterrizajes como se os ocurran:
  1. Prácticas emergentes en el afrontamiento de lo cotidiano: Os proponemos que nos contéis vuestras experiencias e iniciativas diversas, colectivas, desde los barrios, como vecinas, en que andéis liadas para mejor afrontar nuestro día a día, o al menos intentarlo.
  2. Cuestiones que requieren atención urgente: “Si el mundo se pone grosero, seamos ordinarias” es otro eslogan que resume bien el espíritu de Sociología Ordinaria y que nos apetece recuperar en esta ocasión porque, efectivamente, el mundo anda muy grosero. Os invitamos a compartir esas historias que merecen ser contadas y tenidas en cuenta.
  3. Alternativas colaborativas de investigación-intervención Nos gustaría mucho que nos compartiéramos lo que andamos haciendo en el ámbito de las metodologías colaborativas (especialmente desde la etnografía), cómo lo estamos haciendo y qué vamos viendo. Pero compartirnos de verdad, sin tirarnos el pisto.

En cualquier caso, y como siempre, también podéis plantearnos otras propuestas siempre que aborden lo banal y sus implicaciones ordinarias.

Envío de propuestas.

Serán bienvenidas todo tipo de intervenciones (sociológicas, antropológicas, filológicas, textuales, históricas, políticas, activistas, artísticas, ficcionales, vitales, etc.) y formatos (textuales, visuales, sonoros) siempre que las cuestiones prácticas de intendencia lo permitan. Las propuestas incluirán, junto a la información de contacto y afiliación-ubicación de los/as firmantes, un título y un resumen de no más de 500 palabras. Las propuestas individuales seleccionadas se agruparán en mesas temáticas o en las sesiones específicas de “café con poster”. También pueden enviarse propuestas de talleres o paneles colectivos.

Puedes hacernos llegar tu propuesta por medio de este formulario [CERRADO] o, si lo prefieres, a nuestro correo sociologiaordinaria@gmail.com

Calendario:

Hasta el 24 de marzo [CERRADO]: recepción de propuestas.

3 de abril: comunicación de aceptación y apertura del plazo de inscripción (gratuita).

Hasta el 7 de abril: confirmación de asistencia de las propuestas seleccionadas.

20 de abril: publicación del calendario de sesiones.

Para cualquier aclaración adicional podéis contactar con nosotras por correo electrónico (sociologiaordinaria@gmail.com) o bien dejarnos un comentario aquí.

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Encuentros Sociología Ordinaria 2017

Ya está disponible el programa del 5º Encuentro de Sociología Ordinaria que tendrá lugar los días 10 y 11 de Mayo. Desde él se puede acceder ya a los resúmenes de las propuestas aceptadas y, tras los encuentros, se incluirán también los vínculos a los vídeos de las distintas intervenciones.

Como en ediciones anteriores, la asistencia es libre y gratuita (sin inscripción previa y hasta completar aforo)

El planteamiento este año ronda en torno a las RESISTENCIAS ORDINARIAS. Así lo resumíamos en el Call for Papers:

Donde hay poder hay resistencia.

Ordinaria se fraguó desde la preocupación por las formas -cotidianas, silenciosas (o no) y tozudas- en las que participamos en la actualización y el mantenimiento de ordenamientos sociales, con su disimulada red de privilegios y exclusiones. En nuestros encuentros diarios, en nuestras conclusiones de ‘sentido común’ o en nuestros despliegues de cuñadismo ilustrado vamos trazando valoraciones y haciendo del orden y su imposición una práctica mantenida entre todos. Por suerte no acaba aquí la historia. Ese discurrir cotidiano también es el espacio para  bandear sus rigores y/o para la expresión de otras formas de habitar y sentir el día a día.

Precisamente aquí queremos poner el foco en este quinto encuentro, rescatando lo ordinario como campo de batalla, donde la atención a la tozudez de los ordenamientos sociales no cierre la puerta, sino todo lo contrario, a todas esas experiencias que sorprenden e ilusionan, que interrumpen el orden y su inercia, o que al menos lo intentan aunque se difuminen poco después. Así, os proponemos que conversemos sobre este tipo de experiencias y sus muchas facetas, interesándonos por aquellas prácticas que desafían explícitamente los ordenamientos cotidianos, pero especialmente por esas otras insospechadas y encarnadas, desplegadas porque no quedaba otra o porque ‘cómo vivir si no’. Estos pueden ser algunos ejes de partida:

  • Experiencias resistentes, experiencias de puesta en práctica de ordenamientos/relaciones alternativos.
  • ‘Preferiría no hacerlo’. Formas de resistencia a lo Bartleby.
  • Resistencias secretas, clandestinas o en pijama.
  • Epistemologías de la ignorancia. Formas de ignorancia activa de los privilegios y resistencia a percibir y reconocer las situaciones y experiencias de subalternidad.
  • Resistencias fallidas y ordenamientos tozudos.
  • Resistencias metodológicas y otras formas de difusión conocimiento.

¡Ahí os esperamos!

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Encuentros Sociología Ordinaria 2017 (Call for papers)

Los quintos Encuentros de Sociología Ordinaria ya están aquí y, como siempre, nos gustaría que te sumaras a nuestra apuesta por compartir, pensar y conversar en torno a todas esas cosas a las que prestamos poca atención, pese a constituir la red cotidiana en la que vamos tramando ordenamientos sociales.

Este año nos encontraremos los días 10 y 11 de mayo en MediaLab-Prado para seguir enredándonos en torno a lo ordinario, en esta ocasión prestando especial atención a las Resistencias cotidianas, tanto en el sentido de la tozudez de los ordenamientos sociales como atendiendo a los esfuerzos por revertirlos.

Inscripción: gratuita (entrada libre hasta completar aforo, sin inscripción previa)

Recepción de propuestas: hasta el 20 de marzo

PLANTEAMIENTO

Donde hay poder hay resistencia.

Ordinaria se fraguó desde la preocupación por las formas -cotidianas, silenciosas (o no) y tozudas- en las que participamos en la actualización y el mantenimiento de ordenamientos sociales, con su disimulada red de privilegios y exclusiones. En nuestros encuentros diarios, en nuestras conclusiones de ‘sentido común’ o en nuestros despliegues de cuñadismo ilustrado vamos trazando valoraciones y haciendo del orden y su imposición una práctica mantenida entre todos. Por suerte no acaba aquí la historia. Ese discurrir cotidiano también es el espacio para  bandear sus rigores y/o para la expresión de otras formas de habitar y sentir el día a día.

Precisamente aquí queremos poner el foco en este quinto encuentro, rescatando lo ordinario como campo de batalla, donde la atención a la tozudez de los ordenamientos sociales no cierre la puerta, sino todo lo contrario, a todas esas experiencias que sorprenden e ilusionan, que interrumpen el orden y su inercia, o que al menos lo intentan aunque se difuminen poco después. Así, os proponemos que conversemos sobre este tipo de experiencias y sus muchas facetas, interesándonos por aquellas prácticas que desafían explícitamente los ordenamientos cotidianos, pero especialmente por esas otras insospechadas y encarnadas, desplegadas porque no quedaba otra o porque ‘cómo vivir si no’. Estos pueden ser algunos ejes de partida:

  • Experiencias resistentes, experiencias de puesta en práctica de ordenamientos/relaciones alternativos.
  • ‘Preferiría no hacerlo’. Formas de resistencia a lo Bartleby.
  • Resistencias secretas, clandestinas o en pijama.
  • Epistemologías de la ignorancia. Formas de ignorancia activa de los privilegios y resistencia a percibir y reconocer las situaciones y experiencias de subalternidad.
  • Resistencias fallidas y ordenamientos tozudos.
  • Resistencias metodológicas y otras formas de difusión conocimiento.

Envío de propuestas.

Serán bienvenidas todo tipo de intervenciones (sociológicas, antropológicas, filológicas, textuales, históricas, políticas, activistas, artísticas, ficcionales, vitales, etc.) y formatos (textuales, visuales, sonoros) siempre que las cuestiones prácticas de intendencia lo permitan. Las propuestas incluirán, junto a la información de contacto y afiliación de los/as firmantes, un título y un resumen de no más de 500 palabras. Las propuestas individuales seleccionadas se agruparán en mesas temáticas o en las sesiones específicas de “café con poster”. También pueden enviarse propuestas de talleres o paneles colectivos.

Calendario:

  • Hasta el 20 de e marzo: recepción de propuestas (enlace a formulario)
  • 31 de marzo: comunicación de aceptación y apertura del plazo de inscripción (gratuita).
  • Hasta el 3 de abril: confirmación de asistencia de las propuestas seleccionadas.
  • 20 de abril: publicación del calendario de sesiones.

Para cualquier aclaración adicional podéis contactar con nosotras por correo electrónico (sociologiaordinaria@gmail.com) o bien dejarnos un comentario aquí

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Encuentro Sociología Ordinaria 2016 (resumen)

Los días 4 y 5 de mayo, de nuevo en Medialab-Prado (Madrid) y este año también en Intermediae donde hicimos la verbena de cierre, tuvo lugar el Cuarto Encuentro de Sociología Ordinaria, cuyos objetivos, temas y planteamiento puedes consultar aquí. Como en ocasiones anteriores, el encuentro sirvió como espacio de trabajo, de discusión y de apertura de nuevas conexiones y conversaciones que esperamos sean fructíferas y emocionantes.

En la página del programa podéis encontrar toda la información de lo que aconteció en nuestro encuentro. Allí tenéis, además de los vídeos de las intervenciones. los resúmenes, algunos materiales y breves presentaciones biográficas de quienes participaron. Si preferís, también podéis repasar el encuentro a través del Storify de la actividad.

Otro año y otra ordinaria. También otra vez una experiencia de charlas compartidas, propuestas con sorpresas y conversaciones cargadas de intercambios, conexiones múltiples y ganas de seguir encontrándonos. Gracias ordinarias y ordinarios. Gracias a quienes nos regalasteis con vuestras comunicaciones, pósters y propuestas un acercamiento al deseo ordinario. Gracias a quienes nos acompañasteis, escuchasteis y debatisteis desde la sala. Ya falta menos de un año para que nos volvamos a encontrar.

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Sociología Ordinaria #4 Call For Papers 2016

la foto 2Vuelven los Encuentros de Sociología Ordinaria, por cuarto año estamos deseosos de compartir, pensar y conversar en torno a todas esas cosas a las que, tildadas de frívolas, banales y superficiales, prestamos poca atención pese a constituir esa red cotidiana en la que vamos tramando ordenamientos sociales.

Este año nos encontraremos los días 4 y 5 de mayo en MediaLab-Prado para pajarear en torno a lo ordinario y, en esta ocasión partiendo de que “El deseo también es ordinario”, seguir pensándolo colectivamente.

Inscripción: gratuita

PROGRAMA PROVISIONAL (enlace)

[Seguir leyendo…]

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A vueltas con lo metodológico: experiencias de investigación sobre conflictos y violencia en pareja

¿Por qué cuesta tanto hablar abiertamente de los problemas metodológicos que encontramos en nuestras prácticas investigadoras? ¿Cuáles son las consecuencias de no reconocerlos, compartirlos y abordarlos? Intentando responder a estas preguntas entre otras nos fuimos de cañas por Barcelona con la gente del SIMREF tras nuestra intervención hace ya un año en el seminario Violències de Gènere des de la Metodologia de Recerca Feminista. Fue una sesión intensa de casi tres horas en la que empezamos presentando algunas limitaciones y problemas detectados y/o experimentados en las investigaciones sobre violencia de género y sus implicaciones, para después plantear también los “apaños” para resolverlos, los caminos que aparecen de chiripa (a las que ahora llaman serendipias) y otros por los que bien podríamos aventurarnos, a ver qué pasa. Todo ello está recogido en las diapositivas de la presentación y, mejor aún, en este vídeo (y  que, sí, es largo, pero creemos que merece la pena. Porque ese día estuvimos sembrás y porque el tema bien lo merece.

Y es que en el caso de la violencia de género y otras formas de abuso de poder en relaciones íntimas estamos ante un problema claro de diagnóstico. Parecemos tan convencidos de que esta violencia es una lacra del pasado, que es cuestión de educación y que la protagonizan unos sujetos particularmente violentos, machistas (y unas mujeres a las que ni siquiera les concedemos que sepan lo que les pasa) que no  queda otra que sorprenderse (“era un vecino normal”) y escandalizarse con más o menos postureo cada vez que otra mujer es asesinada. ¿Cómo es posible que esto siga sucediendo?, exclaman algunos entonces (tampoco muchos, la verdad, para las 782 mujeres asesinadas por sus compañeros o excompañeros desde 2003). Como si la desigualdad (presente, material) y sus privilegios asociados ni existieran ni tuviera nada que ver en ello.

Pero, a lo que vamos ahora, si nos inquieta cómo es posible que esto siga sucediendo tras décadas de movilización, políticas públicas e investigación ¿no deberíamos darle una vuelta a las metodologías con las que intentamos abordar la cuestión a ver qué estamos pasando por alto y cómo hacerlo mejor?  Esta intentó ser nuestra aportación a ese debate. Y es que, volviendo al principio, ¿qué nos jugamos (y con quién, y a beneficio de quién) ocultando o minimizando las dificultades y límites de nuestras investigaciones? ¿Qué implica reducir la metodología a mera aplicación de técnicas, diseñadas desde una lógica literalmente aplastante y aparentemente aproblemática? ¿Acaso las vidas se pliegan dócilmente a nuestros intereses, diseños y herramientas de investigación? ¿Acaso la realidad es tan dócil? Porque esto, ¿de qué iba? ¿De parapetarse tozudamente y salvar la cara en foros autodenominados expertos o de remangarnos colectivamente a resolver problemas? Nuestras decisiones ordinarias (esto  es, cotidianas, aparentemente banales y comprometidas con ordenamientos presentes y futuros) están atravesadas por algunas respuestas presupuestas a estas preguntas. Y quizá sea momento de explicitarlas.

Gracias Barbara Biglia, a Lena Prado y al resto de la gente del SIMREF por invitarnos a conversar con ellas sobre todo esto.

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Sociología ordinaria 2015: resumen posterior

flyerLos días 14 y 15 de mayo celebramos los Terceros Encuentros de Sociología Ordinaria. El tema esta vez fueron “esas Emociones ordinarias que configuran el sentido de nuestro día a día así como las jerarquías y asimetrías que componen y lo atraviesan” (Call for Papers). Parte de lo que allí pasó puedes reconstruirlo con los vídeos, abstracts, presentaciones, etc. de las distintas intervenciones, a las que puedes acceder desde aquí (como ya hicimos en el 2013 y el 2014). Pero, para pajarear un poco antes de aterrizar en cada propuesta, te animamos a echar un ojo a las imágenes y comentarios de #ordinaria3 y sobre todo a leer las crónicas del evento de Silvia Nanclares e Iñaki Martínez de Albeniz. Gracias a ambos; gracias también a quienes compartisteis vuestros trabajos y desasosiegos al tiempo que ofrecíais vuestra escucha, a quienes nos echasteis manos con los trabajos de cocina desde una complicidad inmensa, al equipo de mediadoras de Medialab y a su director por animarnos a seguir imaginando excusas, espacios, formatos, conexiones… No os quepa duda de que en ello estamos.

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Sociología Ordinaria 2015: El Programa

Ya está disponible el programa del tercer Encuentro de Sociología Ordinaria: Emociones Ordinarias que tendrá lugar los días 13-14 de mayo en MediaLab-Prado. Desde él puedes acceder a toda la información (abstracts, biografías, etc.) Muchos temas, muchas conversaciones, muchos formatos, mucha gente, ¡¡¡muchas ganas!!! Las sesiones que tendrán lugar en el Auditorio se podrán seguir en streaming. Y en unos días los vídeos estarán disponibles en el blog. Los objetivos y el planteamiento del Encuentro puedes consultarlos aquí. Inscripción y asistencia gratuita. Para cualquier duda, aclaración adicional o aporte (por ejemplo un diseño más currao-apañao del programa) podéis contactar con nosotras por correo electrónico (sociologiaordinaria@gmail.com) o bien dejarnos un comentario aquí.

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Sociología Ordinaria 2015 Call for Papers

Un año más, y ya van tres, os invitamos a participar en los Encuentros de Sociología Ordinaria que tendrán lugar los días 13-14 de mayo en MediaLab-Prado. En esta ocasión la propuesta es conversar sobre esas “Emociones ordinarias” que configuran el sentido de nuestro día a día así como sobre las jerarquías y asimetrías que a su vez las atraviesan. Además pretendemos que la ocasión nos sirva también para indagar sobre las limitaciones metodológicas experimentadas en su abordaje y los “apaños” ingeniosos para superarlas. Inscripción: gratuita Recepción de propuestas: hasta el 9 de marzo Formulario Planteamiento La centralidad que le otorgamos a lo que la gente piensa y/o hace (o más bien a lo que dice que piensa y/o hace dado la importancia otorgada a lo discursivo) lleva con frecuencia a desconsiderar lo que se siente, quedando así las dimensiones afectivas marcadas en su supuesta exterioridad constitutiva con respecto a las dimensiones cognitivas y comportamentales, aún cuando configuran el sentido de nuestro día a día. Un sentido en el que se entrecruzan de manera creativa lo que se siente, lo que se interpreta y la orientación que se da a lo que se hace. De ahí que, con la que está cayendo, estos terceros encuentros abramos el paraguas de las “Emociones ordinarias”, en el que caben múltiples posibilidades. A modo orientativo os convocamos para:

  • Intercambiar, por ejemplo, análisis y ejemplos de la evacuación de las emociones del repertorio moderno pero también de sus resistencias; de su relegación a lo privado y personal pero también de sus expresiones colectivas; de su desconsideración bajo el privilegio de un sujeto racional y reflexivo pretendidamente universal pero cotidianamente privilegiado; de sus implicaciones para la exclusión de voces, tonos, subjetividades y prácticas…
  • Conversar sobre coreografías afectivas: de sus danzas con el decir y el hacer, sus acomodos asimétricos en función de melodías e inercias poderosas, sus ajustes cotidianos; así como los ajustes y desajustes, sintonías y sincronías que habilitan los afectos compartidos…
  • Compartir experiencias metodológicas en torno a su abordaje: tanto las limitaciones experimentadas y los desasosiegos que nos generan como las potencialidades detectadas o los “apaños” ingeniosos de andar por casa que nos puedan ayudar a investigar esas emociones ordinarias.
  • Y, como siempre, sorprendernos con otros acercamientos inesperados a lo frívolo, lo banal y lo superficial.

En definitiva os proponemos acercarnos a los estilos emocionales, las culturas afectivas y las “estructuras del sentir”: “pensamiento tal como es sentido y sentimiento tal como es pensado; una conciencia práctica de tipo presente, dentro de una continuidad viviente e interrelacionada” (Williams 2009: 155), entendiendo que esa “estructura” está hecha de relaciones enredadas y en tensión, una experiencia social en proceso, a la que no siempre se le reconoce ese carácter social, en tanto que relacional y materializada en múltiples mediaciones, así como dotada de características emergentes, conectoras y dominantes, y de jerarquías específicas. ¿Qué (nos) indigna? ¿Qué (nos) avergüenza y por qué? ¿Qué nos pone y cómo nos pone? ¿Cómo apasiona lo que apasiona? ¿Qué (nos) divierte y (nos) hace la vida más vivible y cómo lo consigue? Convocatoria de propuestas Serán bienvenidas todo tipo de intervenciones (sociológicas, antropológicas, filológicas, textuales, históricas, políticas, activistas, artísticas, etc.) y formatos (textual, visual) siempre que las cuestiones prácticas de intendencia lo permitan. Las propuestas incluirán, junto a la información de contacto y afiliación institucional de los/as firmantes, un título y un resumen de no más de 500 palabras. Las propuestas individuales seleccionadas se agruparán en mesas temáticas o en las sesiones específicas de “café con poster”. También pueden enviarse propuestas de talleres o paneles colectivos. Calendario

  • Hasta el 9 de marzo: recepción de propuestas (formulario)
  • 20 de marzo: comunicación de aceptación y apertura del plazo de inscripción (gratuita).
  • Hasta el 27 de marzo: confirmación de asistencia de las propuestas seleccionadas.
  • 10 de abril: publicación del calendario de sesiones.

Para cualquier aclaración adicional podéis contactar con nosotras por correo electrónico (sociologiaordinaria@gmail.com) o bien dejarnos un comentario aquí.

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Ciutat Morta, la banalidad del mal y… la responsabilidad docente y enfermera

El miércoles pasado vi Ciutat Morta. Desde entonces ando revuelta (como cuando leí a Hannah Arendt sobre la banalidad del mal) y no puedo dejar de pensar en lo que quedó fuera de mi programa de sociología en la asignatura de enfermería que imparto.

Hay dos momentos al inicio del documental sobre el #4F que me produjeron un profundo desasosiego; tanto que tendré que volver a verlo, pues a partir de ahí todo se fue haciendo vidrioso. El primero es cuando Rodrigo Lanza cuenta cómo le golpearon en comisaría: “Puede que haya sido un minuto, pero a mí se me hizo eterno. Ese minuto fue atroz”. En ese momento, con esa frase en la pantalla y la piel, vemos un cronómetro traslúcido sobreimpresionado sobre escenas ordinarias: un guardia custodia una puerta, la gente pasa por la acera, anuncios de ofertas de paella y tapas, un expositor de postales de Barcelona que gira sobre su propio eje… “Es imposible olvidar Ciutat Morta una vez la ves“, escribe Lucía Lijtmaer, “es muy probable que la película te persiga por las calles, acechándote. Sería muy fácil decir que te quita un velo de delante de los ojos, pero más bien puede que te suceda lo contrario. De repente, sobre monumentos, esquinas, paseantes, hay algo pegajoso que lo cubre todo”.

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[pincha en la imagen para acceder al fragmento]

El segundero parece avanzar cada vez más lento sobre esas unas imágenes que por su familiaridad resultan inquietantes hasta hacerse eterno (lo que me recuerda a esta otra impresionante campaña que intenta romper otros silencios en torno al sufrimiento y la muerte). La violencia (como las desigualdades) se hace traslúcida, como el cristal de un escaparate relumbrante no se ve, pero ahí está; y es tan pegajosa que lo impregna todo, mientras camino por la acera, me como una paella o compro una postal. Lo que me hace reconocer cómo mi propia cotidianidad e inercias podrían haberme llevado, como otras muchas veces, a marcar el documental entre las “cosas pendiente de ver” que acaban cayendo en el  olvido. Al fin y al cabo es un caso más de los que me parecen absolutamente inaceptables pero… no tanto como para levantarme del sofá, mullido con silencios, descuidos y estereotipos más o menos reconocidos que minimizan los golpes.

Sin embargo esta vez lo vi. Aunque cómo llegué a verlo creo que también importa. La noche anterior, mirando distraídamente el móvil, un tuit me llevó al vídeo de José Martínez, ex sargento de la Guardia Urbana de Barcelona, que tras la emisión del documental denunciaba que no era un caso aislado. Tirada en el sofá, le di al play… y me fui quedando sin habla.

Me indignó. Me repugnó lo que contaba. Atónita clamé justicia desde mi salón, recordé películas como En el nombre del padre y alabé la dignidad y valentía de la gente que se empeña en hacer el mundo más vivible y estas prácticas menos invisibles. El relato de José Martínez me hizo palpar el cristal, duro, frío. Y me empujó a querer saber más. Significativo, ¿no? El “caso” encontró hueco en mi cotidianidad, más allá de la lectura apresurada y superficial de titulares y tuits, porque alguien imbuido de autoridad en el repertorio hegemónico de estereotipos y ordenamientos no me permitía obviarlo.

Pero aún estaba en la fase 1: repugnancia, rechazo, cabreo… Hacia los policías, los políticos, los medios… Ellos, ellos, ellos…  Hasta que al día siguiente viendo Ciutat Morta apareció ese segundo eterno en la pantalla con ese sonido tan sordo, tan de cañería. Y entonces ese “algo pegajoso que lo cubre todo” llegó definitivamente a mi sofá, donde me encogía como si quisiera evitar que me alcanzara. Pero me esperaba la fase 2, a la que me asomó otro minuto tremendo: el que tarda Rodrigo en relatar su contacto con el personal sanitario en el hospital al que les trasladan siguiendo las indicaciones del médico que les atiende (es un decir) en comisaría.

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[pincha en la imagen para acceder al fragmento]

Terrible ver su expresión al contar cómo en ese momento, al igual que le sucedería más veces, tuvo la esperanza de que alguien cuidara de él, de que alguien le viera, se preocupara por su estado, le protegiera y amortiguara su sufrimiento. No fue así. El silencio y las miradas esquivas del personal sanitario coparon el espacio imaginado de los cuidados. Terrible. No querer ver requiere mucho trabajo, mucho muro de contención. Durante todo ese tiempo su madre lo buscaba por hospitales y comisarías sin que nadie la informara; ahí no estaban los responsables políticos, ni los mandos, ni los responsables mediáticos… No. Eran trabajadores públicos que probablemente se tengan por probos ciudadanos pero que con sus prácticas ordinarias (cotidianas, vulgares, resultado y efecto de asimetrías y ordenamientos insidiosos) contribuyeron como actores y actrices de reparto a esta espiral de injusticia, discriminación y daño. Y entonces ese “algo pegajoso” me llegó a los oídos, a la nariz, y a los ojos: ¿Y yo? ¿Acaso yo soy inocente? ¿Cómo docente, no seré también cuando menos figurante?

En la asignatura que imparto en el grado de enfermería hemos trabajado sobre el derecho a la salud y la importancia de la sanidad universal, sobre cómo los estereotipos (sexistas, racistas, xenófobos, homófobos…) y las desigualdades estructurales generan inequidad sanitaria. También hemos dedicado un bloque temático a la violencia: de la violencia sexista a formas de violencia auto-infligida, de su relación con el contexto actual (de la modernidad y su delirio de sujeto autónomo, de esa crisis que es una estafa…), abordamos las dificultades en su atención e intervención, insistimos en la importancia de la prevención y los cuidados… Pero ni una palabra sobre cómo actuar cuando estamos ante una persona detenida o presa con señales evidentes de haber sufrido violencia y/o de ser víctima de una situación de abuso de poder. No hemos tratado esto. Y esa es mi responsabilidad como docente.

La OMS, en su informe de 2002, define la violencia como un problema de salud pública e insta a los diferentes actores y actrices sociales, grandes y pequeños, a contribuir decididamente a su erradicación. ¿Por qué entonces nadie en el hospital se preocupó por el estado de los detenidos? ¿Por qué los golpes que obviamente habían recibido no les escandalizaron? ¿Por qué permitieron que detuvieran a otras dos personas en la sala de curas donde estaban siendo atendidos por un accidente en bici y cuyas vidas quedarían marcadas por el suceso? Quizá alguien lo hizo; en todo caso, no los suficientes ni con suficiente energía. Pero ¿dónde se aprende por qué y cómo hacerlo? ¿Generamos espacios, tiempos y recursos para abordar estas cuestiones? ¿Qué nos parece importante trabajar en las aulas, bajo qué criterios y con qué objetivos? ¿Dónde y cómo se pone freno a las decenas de “peros” disponibles para tragar el sapo de lo que debería resultarnos inadmisible? ¿Qué papel juega la educación formal en todo esto? Las competencias y capacitaciones del lenguaje burocrático-pedagógico eluden estas cuestiones; las prisas docentes para que “el programa entre” en el semestre tampoco ayudan. Y, así, acabamos siendo partícipes, cuando menos como figurantes, de cierto orden siniestro de cosas que, en su grosería cotidiana, nos resulta inaceptable y nos repugna pero no nos es ajeno pues sustentarlo requiere de un modo u otro de nuestra colaboración, aunque sea por la vía de la inacción.

Nuestra repugnancia por un grupo señala un deseo de tomar distancia de algo acerca de nosotros mismos que este grupo representa. Tal diagnóstico es especialmente claro en la repugnancia misógina y homofóbica, pero creo que se aplica también a nuestra respuesta al mal” escribe Nussbaum en El ocultamiento de lo humano (2006: 197). Por eso no me basta con señalar a los “malvados”, a las “manzanas podridas”, a los “maltratadores” de todo tipo, que los hay y ponen los pelos de punta; porque, como he dicho o escrito en otros contextos, “sacar tarjeta roja” tiene un algo de barrer bajo la alfombra, pues las dinámicas y ordenamientos sociales en las que esa violencia se gesta, circula y daña no nos son ajenas, aunque la fuerza de las inercias parece vacunarnos para no verlo. Tampoco me basta con señalar a un sistema cruel, en abstracto e incorpóreo, que tolera crueldades y corruptelas y, no lo olvidemos, ostenta el monopolio de la violencia. Es preciso hacerlo, sin duda. Es urgente. Pero no me basta, no me calma.

El mal, el mal malo malo, no es extraordinario, no tiene cuernos ni rabo (me tienta la broma, pero hoy no me da). Tampoco es simple efecto de crueles sistemas abstractos que ocultan sus andamiajes para asegurar así su reproducción. El mal es ordinario. El mal es banal. Como escribe Hannah Arendt, una de esas pocas autoras que a duras penas consigue colarse en nuestros programas docentes, “lo más grave, en el caso de Eichmann, era precisamente que hubo muchos hombres como él, y que estos hombres no fueron pervertidos ni sádicos, sino que fueron, y siguen siendo, terrible y terroríficamente normales [… E]sta normalidad resultaba mucho más terrorífica que todas las atrocidades juntas” (2003: 165).

Esa terrorífica normalidad baila al son de coreografías familiares de dominación y responde a esfuerzos invisibles por familiares y comunes para desatender y descuidar en la práctica (y más en concreto en nuestras prácticas docentes, sanitarias, etc.) lo que nos resulta incómodo porque revela asimetrías, privilegios y exclusiones y/o nos deja en evidencia. Me gustaría haber abordado todo esto en clase, haber aprovechado mejor por ejemplo el trabajo de Cuidados confinados, una de las comunidades de aprendizaje del curso pasado, para que cuando mis estudiantes estén como enfermeras/os en un hospital, en una cárcel, en una comisaría, en un CIE, etc. cuiden efectivamente de la salud de quien tienen enfrente y, de paso, de la de nuestras democracias. Espero que al menos, señalar la laguna en este post, les anime a ver Ciutat Morta y sobre todo a conversar sobre qué mundo quieren habitar y cómo construirlo colectivamente.

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