Dafne González Villar (UPV/EHU)
Sesión: Mediaciones decoloniales: Ningún ser humano es ilegal
26/05/2026, 10.30-11.45
Resumen: Este proyecto analiza una experiencia de mediación cultural desarrollada entre octubre de 2025 y febrero de 2026 en la Sala Rekalde (Bilbao). El proyecto reunió a nueve mujeres mayores institucionalizadas y nueve mujeres jóvenes migradas, algunas en situación de exclusión residencial o con procesos migratorios recientes marcados por el duelo y la precariedad administrativa. Parte de la constatación de dos realidades atravesadas por la tutela institucional, así como también por soledad no deseada, deslegitimación social y limitación de derechos culturales.
Desde un marco de justicia epistémica y epistemologías feministas, la propuesta sitúa a las participantes como sujetas de conocimiento, reconociendo que han experimentado formas de injusticia testimonial y hermenéutica que han subalternizado sus relatos. La pregunta central es si la mediación cultural puede constituirse en herramienta socioeducativa para generar espacios de producción colectiva de significado y acompañamiento sensible al trauma. El objetivo general es analizar el papel de la mediación cultural en procesos de trauma y convivencia intercultural.
La investigación adopta una metodología cualitativa basada en una experiencia situada, con la autora en doble rol de investigadora y mediadora cultural. Durante cinco meses se realizaron sesiones quincenales vinculadas a una exposición artística en la Sala Rekalde, utilizando pedagogías visuales centradas en el objeto cotidiano. Las prácticas incluyeron cerámica, fotobordado, escritura y creación de cajas de memoria.
Los resultados muestran que la mediación cultural puede generar reparación simbólica y reconocimiento mutuo. Tras un inicio marcado por el silencio y los prejuicios, se construyeron vínculos intergeneracionales basados en la interdependencia. El objeto artístico funcionó como mediador seguro, permitiendo que el relato emergiera sin imposición y configurando un archivo colectivo de memorias.
Se concluye que la mediación cultural complementa la intervención social desde una perspectiva feminista e interseccional y ofrece claves transferibles para intervenciones con colectivos atravesados por múltiples vulnerabilidades.
