Isa Nadal Amengual (UlB; Cultura al Carrer)
Sesión: Café con Pósters (II)
27/05/2026, 11.30-12.15
Resumen: En el marco de la mercantilización de las ciudades, donde también el ocio y la cultura se tratan como mercancías en el afán de atracción de inversión y turismo, las ordenanzas cívicas acontecen textos clave para entender la planificación neoliberal del espacio urbano, al cual se impone un orden y una homogeneización, ahogando los espacios vividos de la ciudad (Lariagon, 2020). Así, la cultura tiene una dimensión con doble rasero: puede servir a la acumulación de capital y a la privatización de la ciudad; pero también puede servir a su desafío y como práctica contestataria desde la ciudadanía (Carmo, 2012). En esta comunicación propongo reflexionar sobre la autoorganización ciudadana como respuesta a la percepción de la extensión de dificultades a la hora de desplegar actividades lúdico-festivas en la calle a raíz de la aprobación de una ordenanza cívica en la ciudad de Palma. Quisiera hacer hincapié en el derecho a hacer ciudad desde la vertiente lúdica, lo que remite a la idea de que el derecho en la ciudad se vincula con el derecho en la vida urbana (Delgado y Contijoch, 2021).
A partir de la investigación etnográfica, que incluye observación participante y entrevistas realizadas en informantes clave, orientando el trabajo hacia la investigación-activista (Martínez, 2024), se explora la emergencia de un malestar que atraviesa a diferentes colectivos, así como la reacción ciudadana en forma de autoorganización para unir fuerzas y enfrentarse a las estructuras capitalistas de la ciudad y proponer alternativas que permitan el encuentro, el goce, el juego y la fiesta fuera de las lógicas de consumo (Trachana, 2014). Estas dimensiones se revelan como fundamentales en la vida de las personas participantes. Así, en la comprensión de la alienación fruto de la mercantilización urbana, hay que prestar atención a lo que pueden hacer las personas para encontrarse y divertirse con lo que la ciudad ofrece, poniendo énfasis en la necesidad de ocio y cultura desmercantilizadas, tarea para la cuál las herramientas DIY se revelan, aun con contradicciones, como emancipadoras (Guerra, 2023; Januário, 2025).
