Carmen Colomés Capón (UCM)
Sesión: Espacios comunes (II): Colgando de un cable
27/05/2026, 10.30-11.30
Resumen: Cuando hablamos de lesiones en el mundo deportivo ordinario e incluso, fuera del mundo deportivo, generalmente lo que nos viene a la cabeza es “estoy roto”, “no funciono” … no conceptualizamos la lesión como parte de ser seres vinculados a una corporalidad, al igual que sucede con la enfermedad. Olvidamos que son procesos inherentes a nuestra condición humana. La mayoría del tiempo cuando hablamos de lesiones pensamos en los mecanismos que debemos activar para poder “volver a ser los de antes” pero, desde mi punto de vista, es interesante plantearnos cómo conceptualizamos el momento de lesión: ¿es algo que atañe únicamente a la persona afectada o es una situación en la que el entorno también puede participar? ¿Hay maneras de colectivizar el momento de lesión – recuperación? Cuando planteo repensar dicho momento, no hablo únicamente de como lo vivimos a nivel personal, sino también de como lo conceptualizamos y vivimos cuando alguien de nuestra red tiene un cambio en la vivencia de su corporalidad – entendiéndola como un todo que compone lo físico y lo mental – .
En este espacio me gustaría hablar sobre las lesiones como una situación que nos obliga a readaptar nuestra forma de acceder al mundo. Nos desplaza dentro de nuestro mapa vivencial e incluso puede ser que nos desplace dentro del mapa geográfico y, por tanto, genera cambios, pero no solo en lo que podemos hacer, si no, en el cómo, en el con quién e incluso puede llegar a afectarnos a nivel identitario – sobre todo en lo que actualmente denominamos deportes “de estilo de vida” (si no puedo realizar mi actividad entonces, ¿a qué me aferro?, ¿cómo me relaciono?)- y según el marco de pensamiento de nuestro entorno puede conllevar un aislamiento o desplazamiento a persona non grata por no permitir realizar las mismas actividades o con la misma intensidad o la intensidad deseada.
Esta comunicación parte de una visión más fluida de las lesiones y de la enfermedad, en la que, bebiendo de los estudios y activismos tullidos (crip) y de los feminismos, reflexiono en torno a la vivencia de las propias lesiones y los procesos de recuperación o de readaptación que nos vemos obligadas a vivir cuando nos atraviesan. Emplear el “tiempo lesionado” como un texto en el que poder analizar las jerarquías y dicotomías existentes entre cuerpo y mente, dar visibilidad al cuerpo como campo político, hablar de los tiempos de las lesiones más allá del modelo médico – reconociendo así, la subjetividad de dicho tiempo – y la concepción de la vulnerabilidad.
Desde esta complejización y politización de la lesión, quiero plantear distintas reflexiones en torno a como poder cuidar y acompañar generando resistencias a los modelos individualistas que nos atraviesan durante la vivencia de las lesiones. Tratando de apostar por la colectivización de estas, en la que se dé espacio a la vulnerabilidad compartida, en la que reconozcamos los dolores, en la que podamos manifestar “no puedo más”, “quiero parar” y en la que también se dé espacio a plantear cómo adecuar nuestras prácticas de manera colectiva sin necesidad de poner siempre en el foco que hay alguien lesionado, simplemente, realizando planificaciones conscientes con para todas las personas involucradas. Rompiendo con las estructuras de pensamiento que aislan lo tullido o lo plantean como un mal funcionamiento, generando así, redes de resistencia en la que, nuestros cambios corporales-mentales tengan espacio dentro de su complejidad y fluidez.
