25/05/2024, 16.00-17.15
El término mamarracho/a ha sido usado en el pasado para describir a personas con actitudes ridículas o extravagantes y estigmatizar a colectivos que distan de la orientación sexual normativa como homosexuales o trans. Actualmente, se ha observado una reapropiación del término en subgrupos sociales que, a través de la resignificación de contenidos audiovisuales de reality shows o programas de cotilleo, generan prácticas de comunicación e identificación basadas en la burla y la sátira.
En este contexto, este estudio tiene como objetivo general estudiar las formas de comunicación audiovisual ligadas a la comunidad digital en torno a la cultura mamarracha en Twitter/X. Para analizar estas formas de comunicación digital, se llevó a cabo una netnografía (Kozinets, 2022) de dos meses en Twitter/X para explorar la cultura mamarracha y entender las posibilidades que este escenario ofrece a lxs usuarixs en la construcción de su yo digital (Zhao, 2005).
Aprovechando las affordances de la propia plataforma, se recolectaron 400 tweets con los que se ha desarrollado un análisis en dos niveles. A raíz de un primer análisis descriptivo, podemos observar cómo lxs usuarixs de la comunidad suelen ser personas jóvenes, pertenecientes al colectivo LGBT+ y/o mayoritariamente mujeres. Estos, además de pertenecer a la comunidad de estudio, están en contacto con otras donde la cultura mamarracha está presente (es el caso de Operación Triunfo, Gran Hermano o línea política progresista de la plataforma). De esta manera, términos como maricones, gays, rojos o los anglicismos y elementos del denominado Purple Twitter son centrales tanto en la conversación como en su presentación al resto de la plataforma en sus perfiles.
Gracias a un análisis más pormenorizado de carácter explicativo, observamos cómo el humor y la espectacularización de la vida cotidiana (Lamuedra, 2005) –como pueda ser la autoridiculización, la queja, las críticas o el hecho de comentar otros contenido– son los ejes centrales de la conversación de la comunidad. Ello lleva a que una de las funciones más importante que tiene la comunidad sea la autoidentificación y legitimación de la personalidad dramática, histriónica y exagerada como pilares sobre los que construir tanto su yo digital (Zhao, 2005) como real.
Todo ello convierte este espacio en un lugar de seguridad afectiva, identificación y militancia simbólica desde el que hacer frente a los eventos cotidianos de los y las usuarias a través del humor y la descontextualización satírica del contenido de Sálvame que circula por la comunidad.
