“Molon Labe”, o “Ven y cógelas tú misma”: Arqueologías feministas y la Academia

Sesión Café con Pósters (I)
10/05/2017, 11.45-12.30


ANA GONZÁLEZ SAN MARTÍN es… [pendiente de actualización]

Últimamente he estado pensando que el concepto “deconstrucción” favorece el mantenimiento de un sinfín de sombras malvadas detrás de críticas inter e intraparadigmáticas en las disciplinas humanísticas. Derrumbamos la fachada estructural de paradigmas que consideramos superados, de praxis anticuadas; reelaboramos incluso los límites de lo políticamente correcto y nos autoconvencemos de que la película institucional sobre inclusión, redefinición de subjetividades y objetividades o el nombramiento de “nuevos” sesgos en la investigación soluciona todos nuestros problemas.
Una y otra vez mandamos a la Miley Cyrus revisionista a añadir un nuevo estrato de escombros epistemológicos y ontológicos sobre los que ya tenemos, intentando ocultar las vigas torcidas de una doxa neoliberal y (paradójicamente) barata, esconder la falta de cimientos epistémicos sólidos sobre la que hemos estado construyendo no sólo nuestras disciplinas, sino también (re)produciendo el sistema que recalifica las parcelas de investigación, asigna presupuesto y jefes de obra, sanciona planos, metodologías y prevé contingencias que benefician a un pequeño número de privilegiados.
Con todo esto no son pocos quienes piensan la Academia como un órgano apolítico, objetivo y a salvo de la corrupción, al margen del sistema. Tomando como ejemplo la disciplina arqueológica, de la que participo, intentaré exponer las situaciones clave más obvias en las que la Academia mainstream ha adoptado un rol activo de cara a la ignorancia sistemática de sesgos y privilegios de una investigación descarnada, en la que el sujeto que produce el conocimiento a menudo es obviado, omitido en el proceso, en lo que Haraway (1991) y Meloni (2012) conciben como resultado de la intervención de su Testigo Modesto. De la misma forma, y siguiendo la crítica (trans)feminista a la ciencia, trataré de esbozar un planteamiento básico, como punto de partida epistemológico, y standpoint ético respecto a la arqueología en general, desde donde poder poner en contrapunto distintos mecanismos de resistencia hacia las posiciones (o imposiciones) que desde el sistema académico se nos plantean diariamente.

Referencias:
Haraway, D., (1991). Ciencia, Cyborgs y Mujeres. La reinvención de la naturaleza. Cátedra, Madrid.
Meloni, C., (2012). Las Fronteras del Feminismo. Teorías Nómadas, Mestizas y Postmodernas. Fundamentos, Madrid.