Pa fuera lo malo: una reflexión sobre las posibilidades de resistencia en OT2017

Sociología Ordinaria Seis!!! Lo hacemos y ya vemos
Sesión Café con Pósters (II)

09/05/2018, 11.30-12.00


IRENE IZQUIERDO DE LA GALA Y BELÉN LIEDO FERNÁNDEZ son… [pendiente de actualización]

RESUMEN: Hace poco escuchamos al grupo de investigación y acción Dietética digital formular una serie de críticas al reciente fenómeno OT2017, a nuestro modo de ver innegablemente pertinentes. Podríamos resumirlas así: Mercantilización de la experiencia vital y la identidad de los/as concursantes, que generan rédito a Gestmusic y a TVE (¿proletariado del reality?), así como de las afinidades y deseos del público. Imaginario neoliberal de la competición y del trabajo personal como garantía de éxito, imaginario que, aunque estemos prevenidas, probablemente nos cale de alguna forma. Producto no convertible que nos llega verticalmente y que aceptamos en su forma ya definitiva, es decir, sobre el que no tenemos poder de gestión.
Pero nosotras éramos espectadoras orgullosas de OT2017, y no vimos tan clara la condena al programa.
Estamos íntimamente convencidas de que a) la amistad entre mujeres es un lugar de resistencia primordial en la lucha contra el patriarcado y b) la amistad en general precisa de lugares y códigos propios para tener lugar. En nuestra experiencia personal, OT2017 nos ha proporcionado estas herramientas, convirtiéndose no sólo en un espacio de complicidad e intimidad sino también en una fuente de nuevos cuestionamientos sobre nuestra realidad. En este sentido: reivindicamos los lugares tradicionalmente desterrados de lo intelectualmente legítimo, a la vez que adscritos a lo femenino; lo sensiblero y lo cursi, la exaltación de la emoción por la emoción, lo frívolo. También: lo inútil (OT como único momento improductivo de nuestra jornada), lo vulgar, lo cutre, etc.
Poniendo en relación ambas premisas, nos encontramos ante una disyuntiva que consideramos habitual para cualquier persona inmersa en “el monstruo” con una mínima conciencia de que el monstruo es tal. ¿Cómo calibrar las posibilidades de resistencia que encontramos en las rendijas del sistema? ¿Cómo decidir la acción, cuando lo que supone resistencia en un nivel micro se acopla al sistema macro sin producir, aparentemente, ningún cambio en él? ¿Es suficiente argumento que una práctica determinada nos refuerce en nuestra autoestima y/o relaciones personales y enriquezca nuestro arsenal de herramientas para analizar y resistirnos al monstruo, para defender como valioso el consumo de la misma? Intentaremos esbozar posibles abordajes de estas preguntas, y otras, a través del ejemplo de OT y de nuestra experiencia como espectadoras emocionalmente implicadas.

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