La vida subterránea (memorias del subsuelo)

MERCEDES REPLINGER GONZÁLEZ es profesora titular de Historia del Arte en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid

Sesión Resistencias in da house
10/05/2017, 10.15-11.15

RESUMEN:Propongo el tema “La vida subterránea” (Memorias del subsuelo) como ejemplo de esas resistencias secretas, clandestinas o en pijama. Trata de tres casos de encerramiento en una habitación, sin la menor duda encerramientos secretos y clandestinos, personas incomunicadas entre cuatro paredes, sin relación con el exterior durante muchos años, ya sea por temor al escándalo de una familia burguesa, al miedo de las represalias tras la guerra civil española o por enfermedad. Tres casos reales de los que tenemos noticias, al menos las más interesantes, a través de la ficción, más o menos documentada, que se ha hecho de esas vivencias. En primer lugar el caso de La secuestrada de Poitiers a partir del informe de los juicios de la época, realizado por el poeta André Gide (1930) sobre este famoso caso de maltrato a una joven díscola con su familia y encerrada en su habitación durante 25 años en condiciones inhumanas. Segundo, la película de Alfonso Ungría, El hombre oculto (1971) sobre los llamados “topos” que vivieron escondidos en sus casas por temor a la muerte muchos años, algunos de los cuales alcanzaron las tres décadas de encierro, después de haber terminado la contienda. Y, por último, el relato del pintor Manolo Millares sobre el dolor y la memoria en las noches de insomnio de una larga enfermedad en Memoria de una excavación nocturna (1973). En estas condiciones, el sentido del término experiencia de la resistencia frente a condiciones de vida excepcionales adquiere otra consideración.
Tres casos, diferentes pero significativos de cómo en condiciones de vida extremas y límites, de una forma que es casi imposible pensar en ellas sin recurrir a palabras como locura, demencia o desvarío, estas personas, sin embargo, no solo se adaptaron con cierta normalidad a su encierro, sino que, más interesante, en última instancia lo prefirieron a la libertad, o lo echaron de menos, cuando les fue concedida. Una forma de resistencia, sorprendente que creo merece la pena reflexionar, más allá de la pena y la conmiseración por vidas tan desdichadas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s