Odiando intensamente un globo de 90cm: experimentos afectivos con no-humanos

Sesión Arquitecturas festivas
14/05/2015, 17.45-18.45

NEREA CALVILLO es… [pendiente de actualización].

Los estudios de ciencia y tecnología y estudios feministas de la tecnociencia llevan años debatiendo, una vez asumido que es imposible separar lo humano de lo ‘natural’ o tecnológico, de qué formas ‘integrar’ o invitar a no-humanos para expandir la noción de “lo social”. Bruno Latour, por ejemplo, propone un inclusivo parlamento de las cosas, mientras que Dona Haraway invita a pensar (y practicar) formas de convivencia con los no-humanos que atiendan a las asimetrías, conflictos y deseos que emergen en el proceso, y cuestionar qué puede hacerse con ellas.
La presente investigación es un experimento que parte de las premisas de Donna Haraway, y pretende testear de forma empírica las implicaciones, riesgos, inquietudes y sentimientos que conlleva ‘invitar’ a no-humanos, y más concretamente, a no-humanos atmosféricos. El experimento tuvo lugar en el festival de música y arte SOS 4.8 en 2014, y se desarrolló a través del montaje y desmontaje de la instalación que albergó el evento Fan Riots. Para esta instalación se decidió invitar al helio, y explorar los efectos técnicos, estéticos, económicos, medioambientales y afectivos de esta invitación.
Fue una investigación participativa con pocos protocolos preestablecidos, a la que contribuí como diseñadora de la instalación y del experimento, pero también como desarrolladora. Así, los resultados incipientes que aquí se presentan son parcialmente auto-etnográficos, y pretenden demostrar cómo un experimento que se imaginó como técnico (cómo conseguir que la instalación se sujetara, se pudiera construir en dos días, etc), terminó siendo un experimento afectivo que nos hizo no sólo trabajar con el helio, sino pelearnos con él. A través de esta batalla este artículo pretende hacer visibles los distintos tipos de afectividades que se generaron con agentes muy diversos a lo largo del proceso, para ilustrar los roces, conflictos y situaciones que conlleva tomarse en serio la invitación de no humanos a nuestras prácticas profesionales. El argumento principal es que las distintas condiciones materiales del helio activaron y establecieron relaciones y reacciones muy diversas, desde mi odio particular a un globo de 90 cm por su fuerza de elevación, a la sorpresa y euforia de los espectadores al recibir un regalo a las 2am. Asimismo pretendo explorar de qué forma lo banal del globo como elemento relacionado con lo festivo consiguió seducir y estimular a los participantes del festival, y por su misma banalidad producir rechazo y desafección en los entornos de arquitectura (‘seria’).
Para concluir: ¿cuáles son los retos metodológicos para aprehender, registrar y conceptualizar no sólo el aire, sino las socializaciones que emergen de su invitación? ¿Pueden ser útiles para imaginar otras formas de convivencia?

 

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