Coñolandia: ciudad de coñocimiento

Coñolandia: ciudad de coñocimiento

¿De qué estás hasta el coño?

Estamos hasta el coño de pasear por las calles y no dejar de ver símbolos falocéntricos. Por si fuera poco con esa forma de pene de los edificios de grandes empresas, habitados en gran
parte por señoros, los jóvenes no dejan de hacer pintadas de pollas por todas las paredes de todos los tamaños formas y colores grafitteados, dibujados, grabados en los espacios públicos. Paredes, extensos muros, de cualquier casa, asientos de por ahí, mesas de los parques. Desde niñas y siempre. Hasta el coño de haberlo naturalizado tanto tiempo que el espacio público es un espacio de señoros. ¿Por qué las mujeres no marcamos los espacios como nuestros? ¿Por qué nos cuesta intervenir? Es el momento de enseñar como es un coño, hablar de él, aprender de él, y borrar los tabúes que la educación se ha encargado de crear.

¿En qué consiste tu idea?

El club de bordado feminista somos un colectivo de mujeres que nos juntamos para bordar, mientras conversamos y reflexionamos sobre temas que nos inquietan y molestan, injusticias y violencias patriarcales, buscando el enemigo común para aunar nuestras voces sin borrar identidades. El bordado es una práctica artística envuelta en un imaginario femenino y dócil, un arte menos. Sin embargo, para nosotras es nuestro altavoz, nuestra revolución.

Queremos retomar los encuentros para reflexionar juntas sobre la simbología fálica que nos acompaña por las calles. Comenzaremos haciendo una convocatoria a través de las redes para que compañeras compartan los penes que se encuentran a lo largo de un recorrido habitual con el fin de hacer un archivo y un mapeo.

Organizaremos encuentros presenciales en Valencia, y también online para que esta acción pueda llegar a todo el territorio. A lo largo de las sesiones, se propone diseñar y bordar diferentes coños mientras conversamos y reflexionamos sobre la simbología fálica que nos
persigue por las calles, no solo de los penes grafiteados, que son evidentes sino de la arquitectura, edificios, calle, accesibilidad… Diseñaremos cartelería con nuestros coños bordados para impregnar la ciudad con ellos. Incorporaremos indicativos de cada parte de un coño.

Generaremos el coñocimiento que a lo largo de la historia la educación ha negado sobre nuestros coños como órgano sexual y placentero.

Para finalizar, haremos derivas por el centro de Valencia o bien los barrios de las participantes, mientras analizamos, compartimos y damos significados a la simbología machista de los espacios públicos, buscaremos penes grafiteados y pegaremos nuestros carteles, con nuestros COÑOS.

Con el fin de que esta propuesta se pueda llevar a otros lugares, iremos compartiendo en redes sociales el proceso de creación, de reflexión y acción colectiva. A su vez, organizaremos encuentros online para compartir todo ello y contagiar a otras mujeres que están hasta el coño de ver pollas hasta en la sopa.

¿Contra quién/qué va dirigida?

La propuesta va dirigida contra la normalización de esta actividad masivamente e históricamente ejercida por los varones.

En una sociedad heteropatriarcal, blanca, occidental, capitalista, no dejamos de consumir imágenes y símbolos que nos construyen en base a unas categorías. Desde la escuela hasta otros contextos que habitamos en la adultez, nos enseñan a seguir las directrices y normas establecidas por el neocapitalismo sin dejarnos lugar a cuestionar y criticar.

Nos conformamos como personas entendiendo el orden establecido como un orden natural. ¡Basta ya! Queremos ocupar los espacios que son nuestros y compartirlos de forma común, desde la equidad.

¿Nos quieres contar algo más?