25/05/2024, 11.00-12.00
“La condición anticipatoria de cada imagen (…) radica en su capacidad de no anticipar” (Javier Guerrero)
Durante mucho tiempo, la identidad lesbiana fue prácticamente invisible en el mundo occidentalizado. Apenas se la asociaba con imágenes o imaginarios y, cuando se hacía, redundaba en estereotipos creados por miradas de hombres heterosexuales. En el espacio público, las lesbianas eran especialmente invisibles, difícilmente tenían lugares propios o cartografías. Particularmente en las ciudades, organizadas en torno a los roles de género y a la familia tradicional, las mujeres, incluyendo las lesbianas, fueron históricamente relegadas al espacio privado, mientras que a los hombres se les asignó el espacio público. La ocupación y apropiación del espacio de la ciudad por una identidad es esencial para que ésta se pueda construir como sujeto político y social. Excluidas del espacio público, las lesbianas no han tenido esa posibilidad durante mucho tiempo. En el estado español, el régimen franquista contribuyó enormemente a esta invisibilización, dejando un lastre incluso después de su final.
Sin embargo a partir de la transición, a la vez que surgen los primeros grupos activistas lesbo-feministas, la identidad lesbiana se va poco a poco haciendo visible, y surge un impulso de autorrepresentación e inscripción del cuerpo lesbiano en el espacio urbano. Concretamente, en registros fotográficos que permanecieron en su mayoría inéditos y sin estudiar. Estas imágenes no anticiparon sus efectos. En su momento alimentaron una identidad en construcción, que se representaba a medida que se inventaba o reinventaba. Sin embargo hoy permiten acceder a un pasado urbano lésbico prácticamente desconocido y a la posibilidad de generar contraimaginarios, resignificando las ciudades que cotidianamente habitamos.
La primera vez que vi estas fotografías fue como si estuviera viendo imágenes de ciencia ficción. Ni en mi imaginación podría haber concebido la existencia de estos cuerpos en el espacio público de alguna ciudad de la península en los 80 o 90 y, sin embargo, existían. En este encuentro propongo compartir mis reflexiones sobre estos conjuntos fotográficos, que son el objeto de mi tesis doctoral, y pensar sus posibles efectos y lecturas al día de hoy.
