Hostitalidad: la (est)ética del turismo hasta la rodillas o mejor dicho, la colonización de lo que quedaba de los espacios no económicos

Sociología Ordinaria Seis!!! Lo hacemos y ya vemos
Sesión Café con Pósters (I)

08/05/2018, 12.00-12.30


GABRELE DIPAS es… [pendiente de actualización]

RESUMEN: A ver (y perdonen por el “a ver”), es evidente para todos (o para muchos) que la industria turística hoy en día es un fenómeno totalizante y que en muchos casos como en las grandes logo-ciudadesnos está jodiendo la vida. Los precios de todo suben, la calidad de los servicios baja, estamos obligados a ver continuamente representaciones de nosotros mismos que tienen más que ver con los deseos de los turistas que con nosotros mismos mismos …pero, está bien… en el peor de los casos lo hacemos más sostenible y ya nos vamos acostumbrando…es un medio imprescindible se dice, así es la vida hoy en día… Tengo que admitirlo: yo mismo pagué mi alquiler alquilando en internet mi casa a través de la gallina de los huevos doradosde la hospitalidad.En principio me parecía bien, me parecía genial, incluso me parecía una ocasión para hacer nuevos amigos y poco a poco las preguntas siempre eran las mismas, las rutas y los intereses de los pasajeros también, me precedían… Empecé a sentirme parte de una cadenade montaje invisible donde las máquinas habían sido sustituidas por “pizarras mostradores” que remarcaban lo bien que había acogido a los consumidores precedentes. El próximo, adelante. Y panfletos, y souvenirs y mapas y programas culturales hechos parala atracción y el disfrute de los consumidores de experiencias. Sin darme ni cuenta me encontré siendo parte de una mentira colectiva, me había transformado en una pieza de esa máquina turistificadora.Mis relaciones con las personas que iban poblando mi casa se constituían en las mayoría de los casos en formas preventivas para acallar potenciales conflictos, conflictos latentes implícitos en la venta del tan valorado patrimonio de consumo colaborativo y su específico registro comunicativo, un patrimonioculturaltan intangible queme parece hastaimaginario.Una expectativa de la realidad generadora de una tensión conflictiva fundante, una a-dialéctica entre esta promesa comunicativa de aperturaemocionaly el hecho implícito en el consumo de hospitalidad: la serialidad.
No pasa nada, es asícomo funciona, el espacio extra-económico se convierte en una herramienta de venta, hay que parecer interesado, empático, acogedor y respetarel papel declarado. Esta es la premisa para ser referenciados y aumentar mi poder atractivo para los siguientes acogidos. Adelante, el próximo, adelante.
Comprendí así (o pensé comprender) que el imaginario de los espacios relacionales depende del imaginario de las formas de subsistencia, y que cuando las raíces de las formas de subsistencia se expanden hasta el baño detu casa, el otro ya es un objeto, ya no existe.Su negación, aun esté enmascarada con colorines, es parte de un cálculo. Un algoritmo, elalgoritmo de la hospitalidad. Y tambiéntúen el mismo posibilitar ese algoritmoparas de existir a los ojos del consumidor pagante. Paras de existir en el único lugar donde hasta ese momento todavía podías quitarte el maquillaje y ponerte laszapatillas.
Ya, me he dado cuenta… Pero la obra ya está cumplida…bienvenido en nuestranuevatopología mental, lo que he llamado HOSTITALIDAD.

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